Opinión

¿EXISTE UNA “DOCTRINA” BUKELE…?

Por: Mario Ponce Lavalle – Quito

Lo que está sucediendo durante estos días, en la hermana República centroamericana de El Salvador, ha logrado concitar la atención, tanto de gobiernos de toda índole, cuanto, de organismos internacionales de variado origen, y también de la ciudadanía en general.

El Estado salvadoreño, ha sido víctima durante varias décadas, del impacto de varios eventos dolorosos y sangrientos -la llamada Guerra del fútbol contra Honduras en 1969, y luego la Guerra Civil que sufriera entre 1979 y 1992- le han impedido como sociedad, el lograr conseguir una mejor calidad de vida, y también, lograr un nivel de progreso en paz…

Posteriormente a la Guerra Civil, el país devino en una serie de gobiernos alternos, entre facciones de izquierda comunista, (Frente Farabundo Martí’ y otras de derecha, el Partido ARENA), que no pudieron disuadir y eliminar a las pandillas, denominadas “Maras”, que terminarían haciéndose con el control del país, en base a la violencia y al asesinato continuo y sostenido, de salvadoreños del pueblo raso…

¡Esto ubicó a El Salvador, como el país con MAYOR NIVEL DE VIOLENCIA en el mundo…! (635 asesinatos mensuales y hasta 62 homicidios en un sólo día, ha sido “su récord”; este último, hace tan solo 3 semanas atrás…)

Esta macabra situación, logró, además, el éxodo de más de medio millón de salvadoreños hacia California, mientras en lo interno, el florecimiento del narco-negocio a cargo de las pandillas, se tornó en realidad… todo esto, con la concupiscencia de los gobiernos de turno…

Pero… todo eso cambió, cuando el 1 de junio de 2019, accedió DEMOCRÁTICAMENTE al poder, en PRIMERA VUELTA, Nayib Bukele (39) de ascendencia Palestina por su padre, y de madre salvadoreña.

Con este nítido triunfo en las urnas, Bukele rompió con varios paradigmas: 30 años de bipartidismo; acceso al poder de alguien no-político, práctico y frontal, proveniente del sector privado, pero DECIDIDO IRREVOCABLEMENTE, a TERMINAR CON LA VIOLENCIA en su país, y DEVOLVER EL ESTADO DE DERECHO a esa Nación centroamericana…

Su meta de bajar la violencia, ha sido conseguida en muy alto grado (una reducción de 56% entre sep./2019 y sep./2020, y en constante mejora, desde 2020 hasta 2022… hasta hace pocos días; lo cual ha permitido al presidente Bukele, GANAR DEMOCRÁTICAMENTE la mayoría en el Poder Legislativo salvadoreño, y contar con casi el 80% de APROBACIÓN de su gestión, por parte del pueblo de El Salvador.

Hace pocos días, las Maras (pandillas) recrudecieron sorpresivamente su acción criminal… tensando la cuerda con el gobierno legalmente constituido: asesinaron en UN SOLO DÍA a 62 personas, lo cual desató el gatillo de la indignación del presidente Bukele, quien ACUDIÓ DE INMEDIATO AL CONGRESO, logrando que este le APRUEBE CONSTITUCIONALMENTE, un Estado de Excepción y poderes especiales por 30 días, para declarar la “guerra a las pandillas” y defender así a la ciudadanía salvadoreña…

Resultado: ¡Bukele llevaba hasta ayer (20 de abril 2022) 13.000 pandilleros capturados y metidos en las cárceles…!

Durante estos días, ha habido CERO ASESINATOS; y Bukele ha sido más que claro en decir “… que le importa un rábano, que vengan los zurdos de los DDHH a protestar por los derechos de los asesinos…” a quienes mantiene en ropas menores, hacinados en pequeños espacios, y con una sola dosis de comida al día… y además, amenazados de que: si promueven que desde afuera exista una reacción o matanza de civiles, “…no volverán a comer un solo grano de arroz, ni a ver la luz del día…”

Le acompaña a Bukele, una Ley aprobada, que permite meter a estos terroristas, penas de 30 y 40 años en prisión, por delitos de: extorsión, secuestro, narcotráfico, asesinato y similares; con lo cual estas lacras, se pudrirán en la cárcel.

Les ha dicho sin tapujos a sus críticos externos, que él está ahí, para PROTEGER A SU PUEBLO DE LOS TERRORISTAS, “…porque yo no les voy a quitar dinero del presupuesto a las escuelas para alimentar a estos delincuentes…” y ha sentenciado que: “…si no les gusta lo qué pasa en El Salvador, a los de los DDHH, o a gobiernos que desean desestabilizar al suyo, pueden venir y llevarse a estos angelitos…”

Sin duda, ver a un presidente democrático, jugar estas cartas, con tanta frontalidad, no ajena de arrojo temerario, espanta y crea una incertidumbre ante el futuro…

Pero de otra parte, si uno piensa: ! que puede haber más importante, que ver a una autoridad elegida por el pueblo, con 80% de aceptación, apoyado por su legislativo (ganado democráticamente) actuando CON DECISIÓN Y MANO DURA… MUY DURA, contra unos delincuentes perversos, que han atentado en sumo grado, contra lo más valioso que tiene una sociedad: LA VIDA DE SUS CIUDADANOS…! no puede sino asentir, que a los terroristas, NO se les puede tratar, como si fuesen “Querubines, que se alzan al cielo entre algodones…”

Termino haciendo una reflexión:

¿El estado de descomposición generalizada, que es manifiesto a todas luces en el Ecuador de hoy, no exige del gobierno del presidente Lasso, una profunda reflexión, sobre cómo actuar ante ese escenario…?

¿El nivel de violencia y de macabros episodios de descuartizamiento, vistos en las cárceles del país, no EXIGEN una actitud diferente…?

¿No sería bueno, que se estudie la “Doctrina Bukele” en profundidad y sin prejuicios, ante la DESCONOCIDA HASTA HOY, ¿situación de violencia y descomposición que vivimos en TODOS LOS ÓRDENES…?

Es una OBLIGACIÓN, del presidente y su Gobierno, velar por la seguridad de los ciudadanos… y para esto, hay UN SOLO RESPONSABLE en tomar estas decisiones: se llama el señor presidente de la República… y si no tiene -como el presidente Bukele- un Congreso patriota y desahuevado, ahí está la herramienta para enviar a su casa a los pusilánimes carentes de patriotismo, y luego crear para beneficio del país, las leyes que permitan enderezar lo torcido… ¡Ser o no Ser…!