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EXCLUSIVA: Jimmy Jairala “El más buscado”

Es la figura principal de un movimiento organizado, con bases y directivas a nivel nacional. Con militantes y simpatizantes en toda la geografía del país, y con una indiscutible mayoría en Guayas.

GUAYAQUIL. Jimmy Jairala se ha convertido hoy en el político más deseado por los presidenciales para fortalecer o consolidar sus candidaturas. Está llamado a ser el binomio ideal de cualquiera de los nominados a Carondelet. Es de Centro, es pragmático, encarna el sentido común. En su discurso se acomodan gobiernistas y opositores. Hasta los indiferentes y los abúlicos han empezado a prestarle atención. Su mensaje es conciliador, apuesta por el diálogo y plantea soluciones racionales y razonadas para superar la crisis económica. Llegó a su segunda administración en la Prefectura del Guayas con el respaldo de cerca de un millón cien mil votos. Más que un triunfo electoral fue una ovación de los guayasenses por su extraordinaria gestión al frente del gobierno autónomo provincial. Lidera Centro Democrático, un movimiento que ostenta el rango de nacional desde hace poco menos de un año, y ya cuenta con seguidores en todas las regiones del país. Se negó a correr por la presidencia por su sentido del deber, más que por otra razón. No podía darles la espalda a los ciudadanos que lo reeligieron para que siga trabajando por el bienestar y la grandeza de Guayas. Hasta tanto, le encargó al ganadero Paul Olsen -quien aceptó la precandidatura presidencial- que promueva la más preciada de sus propuestas de gobierno: volver la mirada al agro.

No voy a entrar a analizar si Jairala tiene o no imagen y discurso de estadista. Lo que nadie discute es que ha alcanzado un peso político importante y un caudal de votos que algunos presidenciales ya quisieran tener en su contabilidad personal. Por esta razón es que se ha convertido en el líder más buscado del momento. O en el más deseado, según dijera el periodista Félix Narváez. O en el más necesitado por los líderes serranos que se han inscrito en esta maratón a Carondelet, y que saben que con este costeño armarían un binomio competitivo. Pero asumo que la respuesta de Jairala es la misma que dio cuando le propusieron la candidatura presidencial: no estoy disponible por ahora. Pero Jairala no es un cacique, es un líder. Es la figura principal de un movimiento organizado, con bases y directivas a nivel nacional. Con militantes y simpatizantes en toda la geografía del país, y con una indiscutible mayoría en Guayas.

Para nadie es un secreto que el prefecto del Guayas se ha reunido con al menos media docena de políticos de diversas tendencias. Las primeras conversaciones se dieron en Ginebra y las últimas en un restaurante de Guayaquil. Con Lenín Moreno, de Alianza País, y Paco Moncayo, de la Izquierda Democrática, respectivamente. Que se sepa, con ninguno ha llegado a ningún acuerdo, y me atrevo a decir que a ambos caballeros les dijo más o menos lo mismo: no habrá alianza sin beneficio de inventario. Tan simple como que uno más uno son dos. No creo que Jairala apoyará las propuestas de nadie que no apruebe las suyas. Por lo menos, las coyunturales. Las que no se cansa de repetir, y que tienen que ver con soluciones prácticas para superar la crisis económica, como sustituir la deuda de China por otra más barata, eliminar un par de impuestos que frenan la inversión privada y traer la banca extranjera. En este punto, Jairala es inflexible. Cuando se trata de los sagrados intereses del país, el prefecto no negocia. De manera que, si su eventual aliado, sea el que sea, no va a ejecutar estas medidas que las impone la realidad del Ecuador y el sentido común, probablemente no haya acuerdo. Como seguramente no firmará ningún acuerdo de candidaturas legislativas en el que le propongan ir juntos pero no revueltos. En las filas de Centro Democrático hay gente valiosa que merece ir a la Asamblea Nacional, y sus nombres deben ser incluidos en cualquier alianza posible.

Jairala ya renunció a la candidatura presidencial. Lo hizo para sumar en vez de dividir. Hoy está tratando de multiplicar las oportunidades del país para salir de la crisis, conversando con figuras relevantes de este proceso electoral, pero no creo que esté dispuesto a restarle protagonismo a Centro Democrático en sus legítimas aspiraciones como movimiento político.  (La Nación)