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Evitar que niños, delincuentes y suicidas aprieten el gatillo: las pistolas inteligentes llegan a los Estados Unidos

Dos empresas han puesto en circulación este tipo de armas que, a pesar del boicot de la Asociación Nacional del Rifle, podrían comercializarse este año.

Muy pronto cualquier consumidor podrá comprar una pistola inteligente en Estados Unidos, pese al boicot promovido por la Asociación Nacional del Rifle, algo que ya hizo en 1999 cuando se quiso desarrollar este tipo de pistolas.

Algunos las consideran un avance tecnológico y otros las califican de inseguras para una persona que intenta proteger su hogar o a su familia, incluso para un agente de la ley en su trabajo de campo.
La National Shooting Sports Foundation (NSSF), asociación comercial nacional estadounidense para la industria de las armas de fuego, ha asegurado que no se muestra contraria a las armas inteligentes siempre que el Gobierno no obligue a comprarlas.

El vicepresidente de la NSSF, Lawrence Keane, ha declarado que “si tuviera cinco centavos por cada vez que en mi carrera escuché a alguien decir que estaba a punto de sacar al mercado una supuestaarma inteligente, probablemente ahora estaría jubilado”.

Los primeros prototipos de armas inteligentes utilizaban tecnología de desbloqueo de huellas dactilares o identificación por radiofrecuencia. Este mecanismo permitía que el arma disparase solo cuando un chip en el arma se comunicaba con otro chip que llevaba el usuario en un anillo o pulsera.

El modelo de la empresa LodeStar Works, una pistola inteligente de 9 mm., integra un lector de huellas dactilares y un chip de comunicación de campo cercano activado por una aplicación de teléfono, además de un teclado PIN por si la lluvia u otras condiciones adversas impiden su funcionamiento. Además, el arma se puede autorizar para más de un usuario.

Por otro lado, la de SmartGunz, que ya arma a los agentes públicos con un modelo similar, fue fundada por Tom Holland, un senador demócrata de Kansas en 2020 que aseguró que sus modelos se venden a 1.795 dólares para las fuerzas del orden y a 2.195 para los civiles.

En este tipo de tecnología siempre hay posibilidad de plagio en su sistema y no solo ahora. En 2014 la empresa alemana Armatix puso en el mercado una pistola inteligente calibre 22, que tuvo que retirar de las tiendas en 2017 después de que los piratas informáticos descubrieran una forma de bloquear de forma remota las señales de radio del arma y mediante imanes y dispararla cuando estaba bloqueada.

Ya están siendo probadas por unidades policiales de todo el país y esperan comercializarlas al público en la primavera si finalmente se autorizan.

No está de más recordar que la Segunda Enmienda a la Constitución de los Estados Unidos de América protege el derecho del pueblo estadounidense a poseer y portar armas.

Las armas en EEUU

Según Pew Research Center, alrededor del 40% de los adultos estadounidenses vive en un hogar donde hay armas.

Se vendieron casi 23 millones de unidades en 2020, un récord, según Small Arms Analytics & Forecasting, y 20 millones en 2021.

La pandemia y las protestas contra la discriminación racial contribuyeron a un fuerte aumento de los homicidios en 2020, aunque los niveles se mantuvieron por debajo de los picos de la década de 1990.

Más de la mitad de las 40.000 muertes por armas de fuego cada año son suicidios. Ginger Chandler, cofundadora del fabricante LodeStar Works, ve los sistemas de autenticación como una barrera física pero también psicológica para los incidentes.

En 2000, el fabricante estadounidense Smith & Wesson y el gobierno de Bill Clinton habían acordado que las pistolas inteligentes serían parte de las reformas para reducir la violencia, pero el proyecto no prosperó ante la oposición del lobby de las armas.

De igual forma, en 2002, una ley en el estado de Nueva Jersey, que habría prohibido las pistolas sin mecanismos de autenticación, causó indignación. Se transformó en 2019 en una simple obligación para las armerías estatales de vender estas armas de nueva generación cuando se comercialicen

 

Tomado de 20 Minutos