Economía

Eurodiputados socialistas ven gran avance en intercambio ofertas UE-Mercosur

Consideró que ese sistema de resolución de disputas entre Estados e inversores «permitirá a las empresas privadas poner en marcha acciones unilaterales contra decisiones democráticas en favor del interés común».

ESTRASBURGO (FRANCIA). Los eurodiputados socialistas españoles Inmaculada Rodríguez-Piñero y Ramón Jáuregui celebraron hoy el primer intercambio de ofertas comerciales para un acuerdo de asociación UE-Mercosur en doce años y lo calificaron de «gran avance» en esas negociaciones, iniciadas en 1999.

«Es un paso en la dirección necesaria», indicaron en un comunicado sobre el intercambio, que se produjo ayer miércoles en una reunión técnica en Bruselas.

Desde su punto de vista, supone un «refuerzo en las relaciones económicas, comerciales y políticas entre la Unión Europea y Latinoamérica».

Rodríguez-Piñero opinó que las negociaciones deben culminar en un acuerdo «ambicioso, equilibrado, que proteja los intereses de ambos lados y, desde luego, que tenga en cuenta las asimetrías».

Por su parte, el eurodiputado y copresidente de la Asamblea Parlamentaria Euro-Latinoamericana (EuroLat), Ramon Jáuregui, afirmó que, «aunque solo es un comienzo, es un gran inicio, esperado por muchos y por mucho tiempo».

El eurodiputado subrayó además la importancia de un acuerdo entre la UE y cuatro países del Mercosur -Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay-, «que beneficiará enormemente a nuestros respectivos pueblos».

Está previsto que la comisaria europea de Comercio, Cecilia Malmström, informe brevemente a los ministros comunitarios del ramo en un Consejo sobre sus primeras impresiones del intercambio de ofertas de acceso a los respectivos mercados, aunque las negociaciones con el Mercosur no figuran en el orden del día, indicaron a Efe fuentes comunitarias.

Por su parte, el eurodiputado de Los Verdes Ernest Urtasun se refirió en otro comunicado al acuerdo comercial cerrado entre la UE y Canadá (CETA), que será debatido mañana por los ministros.

Pidió a los Gobiernos de la UE que confirmen que el CETA es un «acuerdo mixto», lo que convertiría en necesaria su ratificación por los 28 Parlamentos nacionales para su plena entrada en vigor.

Urtasun mostró su preocupación por «la provisión de tribunales de arbitraje entre inversores y Estados» en el acuerdo.

«Estos paratribunales antidemocráticos para los inversores extranjeros, dominados por las grandes firmas de abogados que defiendes a las propias empresas, son inaccesibles para los ciudadanos y las empresas nacionales», criticó.

Consideró que ese sistema de resolución de disputas entre Estados e inversores «permitirá a las empresas privadas poner en marcha acciones unilaterales contra decisiones democráticas en favor del interés común».

«Teniendo en cuenta que la mayoría de empresas norteamericanas tienen filiales en Canadá, el impacto sería en la práctica equivalente al del TTIP», dijo en referencia al acuerdo de libre comercio e inversiones que negocian la UE y Estados Unidos y que estará también mañana en la agenda de los ministros.

Malmström dará cuenta a los ministros del resultado de la decimotercera ronda de negociaciones del TTIP, que se celebró hace dos semanas en Nueva York.

Mientras que la UE considera el CETA un éxito, algunos países han expresado su «extrema frustración» en lo que respecta a la lentitud con que avanzan las negociaciones del TTIP, según fuentes diplomáticas, que consideran además «inaceptable» que EEUU pida como condición para negociar sobre servicios que la UE retire algunas de sus reservas.

«Nosotros tenemos como referencia el CETA y ellos (los estadounidenses) el TTP (el tratado de asociación transpacífica concluido por EEUU y otros once países). No es el mismo nivel de ambición», lamentaron las fuentes, que criticaron en concreto las trabas a nivel del Gobierno federal pero también de las autoridades subfederales para negociar sobre servicios y licitaciones públicas. (Efe/ La Nación)