Opinión

ESTUDIO Y ANÁLISIS CRÍTICO LITERARIO

Ermel Aguirre González /Guayaquil.

 

El poema Bésame destaca por su intenso lirismo amoroso y sensual, fusionado con imágenes religiosas y espirituales.

El lenguaje es musical, emotivo y simbólico, construido mediante repeticiones, exclamaciones y un tono suplicante.

Predominan metáforas como “rosas gemelas” y “mariposa que besa a una rosa”, que exaltan la belleza corporal con delicadeza poética.

También aparecen símiles, hipérboles, anáforas y personificaciones que intensifican la pasión y la ternura.

La autora contrapone erotismo y pureza, mezclando deseo físico con misticismo cristiano.

El poema refleja una sensibilidad íntima y transgresora, característica de una poesía modernista influida por el simbolismo y la exaltación emocional.