Opinión

ESTE SERÁ UN AÑO DE EXPECTATIVAS.

Antonio Aguirre Medina/Guayaquil

antonioxaguirre@gmail.com

Vivimos con un futuro incierto que, como es normal, trae muchas expectativas de toda índole si partimos del supuesto fenómeno de El NIÑO, todo el país estaba con la expectativa que el fenómeno se haga presente por el fin de año y por bendición divina no se presentó, creando esperanzas en la benevolencia de la naturaleza que nos entregue una estación lluviosa moderada.

Sí nos trató mal la delincuencia organizada que aumentó el fin de año; sólo en el Cantón vecino Durán se reportaron 16 crímenes durante el fin de semana del año nuevo, lo que con mucha preocupación tiene en sobresalto a las poblaciones y ciudades vecinas de la ciudad ferroviaria.

Los pronósticos si acertaron en que el monigote del AÑO VIEJO MAL ARMADO que sería y fue el ganador por demolición de todos los concursos y exhibiciones que se realizan en nuestra todavía considerada PERLA DEL PACÍFICO a la que siguen intentando arrebatarle su condición patrimonial y ancestral de ser considerada como el primer PUERTO ECUATORIANO.

En fin, como lo último que se pierde son las esperanzas, la posibilidad cierta que durante éste corto gobierno actúe como le corresponde a un Primer Mandatario libre de corrupción, que posiblemente debe de haber sido el pensamiento mayoritario de los Ecuatorianos durante éste último  fin de año.