Opinión

¿ESTAMOS PREPARADOS PARA LOS SHOCKS DEL FUTURO?

Ing. Agr. Pedro Álava González M.Sc.

Desde los EE. UU. Para La Nación de Guayaquil-Ecuador.

 

Cuando en algunos de mis artículos anteriores, insisto y enfatizo la importancia de llevar al sector agropecuario a través del MAG hacia una nueva era tecnológica y saltar de la rutina a la agricultura de precisión y eficiencia, admito que es una lucha cuesta arriba; pero, no pierdo el optimismo de ser leído por muchos otros ecuatorianos que apuestan en la búsqueda de un mejor futuro para nuestro campesino.

Ser pequeño campesino y agricultor en Ecuador es sinónimo de escases, estrechez y penurias y nos exige re imaginar la agricultura del futuro porque nuestra obligación como técnicos es ayudarlos para que dejen de seguir dependiendo de métodos de producción centenarios anticuados en nuestro país, de hecho, el crédito, semillas, y unos cuantos insumos que muchas veces no son los que el campesino requiere, no mejorara sus rendimientos ni les generara beneficios económicos que los saque de su pobreza marginal, con la agricultura de precisión cada uno de los insumos requeridos serán utilizados con extrema precisión en los cultivos, verbo y gracia: las sembradoras mecánicas de semillas, optimizaría la cantidad utilizada por superficie de área sembrada, al igual los fertilizantes serán aplicados con mucha precisión en los lotes donde exista un déficit o desbalance, lo propio para el combate de plagas y enfermedades, serian aplicaciones localizadas y en donde no existan control biológico alguno, inclusive el riego, en fin todo esto y más se puede lograr en la agricultura de precisión. Debemos aceptar que hemos sido lentos para responder a los cambios en el entorno mundial porque lamentablemente muchos aun insisten en las mismas recomendaciones escritas hace 50 años, en fin, recetas estériles.

Permítame utilizar otros ejemplos de los shocks del futuro. En el 2019 reunieron a multitudes de luminarias de la IA (Inteligencia Artificial), individuos con visiones de alto voltaje del futuro. En efecto, lograron reunir 2 brillantes futuristas Transmitiendo las ondas de choque en el 2019 (Hace 5 años) y fue justamente en dicha conferencia el debate entre Jack Ma, el fundador del gigante chino y banco Alibaba, y Elon Musk de Tesla, Space X, proyecto listo para aterrizar en Marte y su magno proyecto denominado Implantes Neurológicos cuyo propósito es enrolar a 3 pacientes paralizados para colocarles en su cerebro un implante para devolverles la habilidad de utilizar algunas de sus propiedades cognitivas mediante el uso de dispositivos digitales para ayudarlos a pensar con ellos con lo que la permitiría a personas con lesiones en su médula espinal, recuperarse.

Elon Musk concluyo que “Los tiempos de la presencia de nuevas tecnologías, están superando en exceso, la lenta capacidad de muchos individuos para entenderlas» conclusión muy aplicable también a la lenta evolución de nuestra forma de concebir la política agropecuaria en el Ecuador.

Como ocurre con la mayoría de los problemas complejos, si continuamos haciendo lo mismo no obtendremos mejores resultados sino los mismos, no existe una fórmula mágica, el dar un salto tecnológico, es un proceso gradual que exige un respaldo político absoluto, abordar estos retos requiere un enfoque multifacético y colaborativo que involucre al gobierno, instituciones de investigación, sector privado y comunidades agrícolas. Solo a través de esfuerzos coordinados se puede asegurar un futuro agrícola sostenible y resiliente.

En síntesis, Las innovaciones tecnológicas como la agricultura de precisión, la reutilización del agua, la bioenergía y el biofertilizante sumados a la agricultura inteligente, ofrecen numerosas y prosperas oportunidades lo que permitiría un uso localizado y eficiente de los recursos, alta productividad y baja huella ambiental, con un aumento sostenido de la resiliencia climática.

Ahora bien, en un país donde cuatro de cada cinco personas viven en áreas clasificadas como urbanas, la situación en la que viven los actores de la actividad agropecuaria con todas sus penurias es circunnavegada por todos los gobiernos porque apoyar al campesino y pequeño agricultor no es medible ipso facto para redito político, implica abordar como estadista una obligación que solo la historia lo ha de recompensar, pues enfrentara una serie de desafíos económicos, sociales y tecnológicos.

La introducción hacia una agricultura #3 o de precisión demanda una urgente mejora de la Infraestructura rural como construir y mantener caminos rurales y vecinales, sistemas de riego, y brindarles un irrestricto apoyo en la comercialización y almacenamiento adecuado para reducir pérdidas postcosecha.  En definitiva, para dar este salto tecnológico, es imprescindible implementar nuevamente la capacitación Técnica para educarlos hacia una agricultura de precisión y entrenarlos en la utilización de Drones. Los drones han revolucionado la agricultura al ofrecer una variedad de aplicaciones que mejoran la eficiencia, la precisión y la sostenibilidad de las prácticas agrícolas.

Hoy Los drones equipados con cámaras y sensores multiespectrales pueden sobrevolar campos y proporcionar imágenes detalladas de los cultivos. Dicho esto, el primer trabajo en una finca es el levantamiento y creación de un mapa topográfico de alta precisión y orto mosaicos que nos identificara las diversas texturas y su distribución dentro de la propiedad, luego con la utilización de un software todas estas imágenes las convertiríamos en mapas a escalas que nos permitan medir con precisión las distancias con alta resolución de las fincas.

Estos mapas son esenciales para la planificación y gestión eficiente del manejo del cultivo ayudando integralmente al agricultor en la toma de decisiones relacionadas con la aplicación de Fertilizantes y Pesticidas pues algunos drones están equipados con sistemas de pulverización que permiten la aplicación precisa de fertilizantes y pesticidas. Esto reduce el uso excesivo de químicos, minimiza el impacto ambiental y asegura que las aplicaciones se realicen en las áreas que realmente lo necesitan. De igual forma, los agricultores pueden implementar sistemas de riego de precisión. Los drones ayudan a identificar las zonas que requieren más o menos agua, optimizando así el uso de los recursos hídricos, consumo de combustibles y mejorando la eficiencia del riego.

La capacitación es vital para operar los drones y analizar los datos. El uso de drones en la agricultura es una tendencia en crecimiento que promete transformar el sector al hacer la agricultura más precisa, eficiente y sostenible. equipos ofreciéndoles talleres y programas de formación en técnicas agrícolas modernas y la utilización de equipos, manejo sostenible de recursos, y métodos de cultivo eficientes, en fin, un cambio tecnológico exige educación y la preparación no se la obtiene por osmosis, de hecho, sin un apoyo educativo brindado hacia los lideres da cada comunidad cualquier apoyo carecería de sentido. Finalmente, quienes sostienen que la introducción de nuevas tecnologías es fácil están errados, es un proceso educativo gradual muy necesario para reducir los shocks que las nuevas tecnologías agrícolas conllevan.