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“Estamos en manos de los jugadores”

El Barça está dispuesto a denunciar al PSG ante la UEFA si se lleva a Neymar

BARCELONA. “Estamos en manos de los jugadores. Por completo”. Esta frase bien la podía haber dicho Josep María Bartomeu en los últimos días o bien durante estos días de angustia o en las últimas horas en cualquier encuentro con directivos del Real Madrid en Miami, pero no ha sido así. Esta frase la lleva repitiendo en los últimos meses en diferentes encuentros previos a los partidos de Liga durante la pasada temporada. Y cuando lo decía ni imaginaba ni por asomo lo que se le venía encima con el caso Neymar.

Bartomeu ha ido confesando a todo aquel que le ha querido escuchar el peso y la importancia de la plantilla del Barcelona en muchas de las decisiones del club. No ha ocultado el poder de un vestuario en el que figuran jugadores como Piqué, Messi, Neymar (todavía) o Andrés Iniesta. Durante toda la campaña pasada, Bartomeu y sus directivos han ido preparando el escenario idóneo o al menos el mejor posible para lograr que Messi renovará y, de esta manera, asegurar la tranquilidad social.

En ese camino han ido haciendo todo tipo de concesiones a unos jugadores que además de tener cerca del 70 por ciento del presupuesto en su poder con sus sueldos y primas de renovación, tienen peso y poder en muchas de las decisiones deportivas, económica y estratégica. Es lo que tiene que un jugador te consiga un contrato de patrocinio o que supedites todo a la renovación de otro.

Hay circunstancias que dejan patente es dominio y control absoluto de los jugadores ante unos dirigentes entregados y golpeados por todo lo que ha sucedido en los últimos tiempos en los que han mandado en el Barcelona. El dato de que el club azulgrana deba 26 millones de euros como prima de renovación al padre de Neymar es demoledor. Se puede dar la circunstancia de estar obligado a pagar por una renovación sellada hace un año y que el lunes puede saltar por los aires.

El ‘se queda’ de Piqué ha tenido más repercusión y recorrido que cualquier declaración de los dirigentes azulgrana en dos semanas, tiempo que ha servido para demostrar que Bartomeu y los suyos tienen poco peso entre sus jugadores. La plantilla sabe desde la boda de Messi que Neymar se marchaba. Los dirigentes han tenido un mes de plazo para reaccionar y no lo han sabido hacer.

Ahora, el persistente del Barcelona ha entrado en una lo a carrera, la de encontrar alternativas. Hazard, Griezmann, Coutinho… cualquier alternativa parece valer y, lo que es peor, a cualquier precio. Petit puede quedarse en nada. (Marca/La Nación)