Ciencia

Estados Unidos aprueba el consumo humano del salmón modificado genéticamente

La empresa Aquabounty sostiene que el salmón transgénico aumenta la productividad y reduce los costes e impactos ambientales asociados a la cría de este popular pescado.

WASHINGTON. La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por su sigla en inglés) aprobó el consumo humano del salmón modificado genéticamente, que se convertirá en el primer producto animal transgénico en acabar en el plato de los estadounidenses.

«Nutritivo» y «seguro para el consumo humano» son los adjetivos que utiliza la FDA, responsable de la regulación de alimentos, para describir al salmón que ha sido modificado genéticamente para crecer más rápido y alcanzar mayor tamaño que cualquier otro pez, indicó la agencia federal estadounidense hoy en un comunicado.

Para que el pez transgénico alcance el tamaño requerido para ser vendido en el mercado más rápido que sus compañeros «silvestres», los científicos introdujeron en el nuevo salmón, llamado «AquAdvantage Salmon», las hormonas de otros dos peces, entre ellos el salmón «chinook» que vive en el océano Pacífico.

En el centro de la aprobación de este producto animal para consumo humano se sitúan las peticiones de varios grupos de consumidores para que al salmón modificado genéticamente se le aplique un etiquetado especial y se le identifique como producto «genéticamente modificado».

En su nota de prensa, la FDA reconoce el deseo de los consumidores de saber qué están comiendo, pero argumenta que la ley no obliga a la empresa de Massachusetts que creó el producto, Aquabounty, a colocar al pescado la advertencia de organismo genéticamente modificado (OGM).

Frente a las críticas, la empresa Aquabounty sostiene que el salmón transgénico aumenta la productividad y reduce los costes e impactos ambientales asociados a la cría de este popular pescado, según un comunicado de la compañía divulgado.

Además, durante el proceso de aprobación, que se prolongó por varios años, la empresa ha defendido que no existen diferencias biológicas relevantes y, por tanto, el salmón transgénico tiene el mismo sabor, color, textura y olor que el pescado convencional.

Las autoridades no han dado ninguna fecha para el comienzo de la venta del salmón modificado genéticamente, pero en 2010, la empresa dijo que si el producto era aprobado podría estar en los supermercados dentro de dos años. (Efe/ La Nación)