Estado ladrón.
Dr. Orlando Amores Terán/Quito
Toda estructura estatal, desde la concepción del estado de bienestar, está diseñada para sustraer recursos a los que producen, para distribuirlos entre los electores, al comienzo, de acuerdo a sus necesidades; luego, de acuerdo a las conveniencias.
Además transforma su estructura burocrática en fábrica de estómagos agradecidos, plantel para la siembra de votos y sector proclive al negociado con los bienes nacionales, todo lo cual crea un segmento de hampa política prebendaría, acostumbrada a vivir del Estado.
