Internacional

Estado Islámico captura piloto jordano tras caída de avión de combate en Siria

El grupo expulsó a la mayoría de sus rivales rebeldes en la provincia este año y tomó el control de una serie de bases militares en el verano boreal, incluyendo una de la fuerza aérea.

AMMÁN. Combatientes de Estado Islámico capturaron a un piloto jordano después de que su caza cayó en el noreste de Siria, el primer prisionero de la coalición que lucha contra el grupo extremista.

Las Fuerzas Armadas de Jordania dijeron que uno de sus pilotos fue capturado tras un ataque de la coalición en la provincia de Raqqa.

“Jordania hace responsable al grupo y sus partidarios por la seguridad del piloto y su vida”, según un comunicado del Ejército leído en la televisión estatal.

En el comunicado no se dijo si el avión fue derribado, pero se explicó que se estrelló durante una “misión militar (de la fuerza aérea jordana) contra los escondites del grupo terrorista”.

Funcionarios estadounidenses dijeron que ningún avión o personal de su país estuvo involucrado en el incidente y que la causa de la caída del caza era desconocida.

Cuentas de medios sociales afines a Estado Islámico publicaron imágenes supuestamente del piloto bajo custodia de los combatientes y de lo que dijeron era su identificación militar jordana.

Las imágenes fueron confirmadas por dos familiares contactados por Reuters, que dijeron que el principal militar de la fuerza aérea jordana les notificó que el piloto era el teniente primero Muath al-Kasaesbeh, de 27 años.

Un amigo dijo que Kasaesbeh, de una prominente familia jordana, era ferviente en su compromiso con su misión y que sentía que era una obligación religiosa combatir a grupos extremistas como Estado Islámico, que estaban “distorsionando el verdadero espíritu del Islam”.

Una de las imágenes publicadas muestra a combatientes armados sacando al piloto, que viste una camisa blanca, del agua. Otra lo muestra en tierra rodeado de al menos una docena de milicianos en uniforme de combate y con rifles de asalto.

La provincia de Raqqa, fronteriza con Turquía, está casi en su totalidad bajo control de combatientes de Estado Islámico. (Reuters/ La Nación)