Internacional

Estado Islámico ataca capital de provincia iraquí

La mayor parte de Ramadi, ubicada a unos 90 kilómetros al oeste de Bagdad, y de la circundante provincia musulmana suní de Ambar ya están en poder del Estado Islámico.

BAGDAD. Combatientes del Estado Islámico atacaron un complejo gubernamental ubicado en el centro de la ciudad iraquí de Ramadi, dijeron funcionarios locales, como parte de un aparente asalto coordinado que busca tomar el control completo de la capital de una provincia ubicada al oeste de Bagdad.

Hombres armados dispararon desde los tejados de unos edificios que albergan la sede de la gobernación de la provincia de Ámbar y el cuartel central de la policía, mientras las fuerzas de seguridad y los combatientes tribales trataban de impedir el avance de los milicianos.

Desde las mezquitas, en tanto, se hacían llamados para reunir refuerzos que permitan evitar que los militantes suníes tomen el control total de Ramadi, lo que sería un importante revés para las fuerzas del Gobierno después de que éstas pusieran fin a un asedio del Estado Islámico en la refinería de petróleo más importante de Irak durante esta semana.

Los milicianos se apoderaron de gran parte del norte de Irak en junio, sumiendo al país en su peor crisis de seguridad desde el derrocamiento de Saddam Hussein en el 2003.

 Los ataques aéreos que lleva a cabo Estados Unidos y sus aliados occidentales y árabes desde agosto han contenido una ofensiva del Estado Islámico contra las fuerzas kurdas, pero no han amenazado el control de los insurgentes en gran parte del territorio suní de Irak.

En Ambar, el grupo ha continuado avanzando y el mes pasado capturó la ciudad de Hit. Sin embargo, en la provincia de Salahuddin, al norte de Bagdad, las fuerzas de seguridad iraquíes pusieron fin el martes a un mes de asedio del Estado Islámico sobre la refinería de Baiji.

En Ramadi hombres armados dispararon contra el complejo gubernamental desde los tejados cercanos, utilizando la altura de los edificios para tener una visión despejada de una zona rodeada por muros de hormigón, dijo Hathal al-Fahdawi, miembro del consejo provincial.(Reuters/ La Nación)