Opinión

ESTADO DE DECEPCIÓN

Henry Silva Viteri /Guayaquil

Ecuador está viviendo un momento muy crítico, ya que está dentro de un estado de terror impuesto por las mafias del narcotráfico y las mafias políticas que se han tomado todos los espacios en las calles y en las instituciones del estado, el Gobierno del Encuentro en este momento tan cargado de muertes y componendas para desestabilizar la democracia y los mafiosos que desgobernaron durante 15 años puedan regresar, decidió utilizar el Estado de Excepción, que ya lo utilizó contra el COVID 19, para de alguna forma neutralizar el ataque de los miserables que asesinan de forma brutal a gran parte de la población.

¿Qué es el Estado de Excepción?, es una situación excepcional en la vida social y política de un estado en la cual la autoridad civil suspende o altera algunos derechos constitucionales (Oxford Lenguage), debido a la situación actual en la que la mayoría de los ecuatorianos estamos amenazados por los delincuentes se justifica totalmente el estado de excepción, pero no un estado de excepción tan ridículo como el que ha impuesto el señor Lasso.

Estado de excepción para la parroquia Ximena y, para Durán en Guayaquil; señor Lasso, matan en Flor de Bastión, matan en Mapasingue, matan en la Trinitaria, matan frente al hotel Sheraton, matan y roban en cualquier lugar de Guayaquil, sinceramente señor Lasso no sé si es usted o los colaboradores lerdos que tiene junto a usted.

Hasta ayer, 11 de mayo, aquí en Guayaquil con su estado de excepción ridículo ya van más de 490 asesinados, robos en centros comerciales, menores asesinados, mujeres violadas y asesinadas y ¿las fuerzas del orden?, cuidando el Guasmo y Durán mientras los delincuentes se ‘enseñorean’ por toda la ciudad. Su gobernador, señor Lasso, peleando con la alcaldesa pidiéndole que vaya a las reuniones, señor Arosemena la Corporación para la Seguridad Ciudadana de Guayaquil se reúne con usted en una mesa de la gobernación con aire acondicionado y por parte del Gobierno Nacional, na nay…

Ahora viajó a Israel, que bien y de acuerdo a lo informado se fue con dos ministros y empresarios con tres objetivos: Cooperación en el área de seguridad, atraer inversión a grandes proyectos del país y aprender el modelo tecnológico de Israel para “desarrollar nuevos motores de desarrollo”.

Los que acompañan al señor Lasso son los ministros de la Producción Julio José Prado y el de Exteriores Juan Carlos Holguín y el primer punto a tratar en Israel es la cooperación de seguridad que en este momento es lo prioritario, quienes debieron viajar con él eran los ministros de Gobierno y del Interior; a lo que el señor Lasso está dando prioridad es a la parte económica, no importa que mueran culpables e inocentes en calles, casas o restaurantes, lo primero es negociar un tratado de libre comercio con Israel, la presentación de un catálogo con los distintos proyectos que puedan interesar a los inversionistas israelíes.

Señor Lasso, si en Ecuador no hay seguridad social, seguridad jurídica y leyes de inversión y trabajo, ningún empresario israelita vendrá; usted ya viajó a Argentina y en su agenda llevó la idea de la seguridad y regresó comprometiéndose convencer a la población ecuatoriana de aceptar al dictador Nicolás Maburro, y en Uruguay fue a comprarles leche y carne.

Si fue usted señor Lasso a tratar asuntos de seguridad no se equivocó ya que los israelitas son especialistas en eso, se equivocó con los ministros que llevó, debieron ser como ya cité el de Gobierno y el del Interior, dejar aquí gente preparada e inteligente para que cabildeen con los parásitos del antro y puedan así mejorar el sistema legal y así los empresarios israelitas vendrán con confianza a invertir.

Vivimos un estado de decepción con el estado de excepción, ridículo poner en estado de excepción a una parroquia cuando se necesita controlar y eliminar a la delincuencia que es más poderosa que la Policía y el Ejército, cada paso que da el señor Lasso es un tropezón que lo aleja más y más de la aceptación popular.