Opinión

Espionaje telefónico y cibernético

Antonio Aguirre

antonioxaguirre@gmail.com

En los últimos días ha trascendido la noticia que la Senain, entidad encargada de controlar la seguridad del Estado, por medio de servicios de inteligencia, está utilizando métodos adquiridos a una empresa italiana experta en hackeo cibernéticos.

Según informaciones de WikiLeaks, son cientos los espionajes y hackeos realizados inmoralmente a ciudadanos ecuatorianos cuyo gran pecado es no pensar igual que el Mashi Rafael y su revolución ciudadana.

Lo más grave es que medios públicos manejados por el Estado han publicitado en sus páginas y comentarios las conversaciones y correos de personas de diversas ideologías, se conoce que en los gobiernos del ingeniero León Febres Cordero y del coronel Lucio Gutiérrez también se utilizaron iguales métodos, pero con tecnología no tan sofisticada como la actual, en todo caso los dos gobiernos citados anteriormente pudieron haber utilizado esa información, pero no la hicieron pública.

La periodista Tania Tinoco en su comentario que publica todos los domingos en la revista “Semana” del diario Expreso, hace un recuento de “¿Quién es Rommy Vallejo?”,  con toda seguridad lo que manifiesta en su artículo debe ser cierto ya que hasta el día de hoy no ha sido desmentido peor impugnado, solamente se le olvidó mencionar que seguramente el nombramiento del personaje anteriormente citado se debió a la “meritocracia” de la que nuestro país hace gala.

El Secretario Nacional de Inteligencia ha guardado silencio y no se presentó a la Asamblea a rendir su informe, el pasado 15 de julio, pero en cambio sí se justificó ante el Fiscal General de la Nación negando el hecho y asunto terminado.

La filtración de esta información trascendió al mundo por medio de la famosa WikiLeaks, de propiedad de nuestro costoso huésped Julian Assange, a quien el gobierno ha protegido por más de dos años en nuestra embajada de Reino Unido, la Cancillería y el Fiscal General deberían pedirle información al señor Assange, en caso de no proporcionarla deberían entregarlo al gobierno de la Gran Bretaña.

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