Ciencia

Esperan crear fármacos con anticuerpos de tiburón

Científicos mexicanos desarrollan una investigación con anticuerpos de tiburón y toxinas marinas de caracoles, con los que se harían medicamentos para tratar enfermedades infecciosas y crónico-degenerativas.

MÉXICO. Los investigadores pertenecen al Centro de Investigaciones Científicas de Ensenada, Baja California (CICESE-Conacyt), y han determinado que los anticuerpos de tiburón y toxinas de animales marinos son un nuevo camino para desarrollar medicamentos que podrán tratar enfermedades como el cáncer de mama hasta diabetes y tuberculosis.

“Una biblioteca génica conservada adecuadamente puede ser fuente de muchos anticuerpos para usarlos como terapéuticos o para desarrollar nuevos sistemas de diagnóstico. Por ello se analiza la aplicación de estos anticuerpos para el diagnóstico de los casos de Sida y tuberculosis”, informaron los investigadores.

Los anticuerpos de tiburón son moléculas mucho más pequeñas que si se manipulan genéticamente tienen la mitad del tamaño de un anticuerpo convencional, además, tienen una capacidad de penetración en los tejidos que hace que se eliminen más fácilmente del organismo y evitan cualquier efecto secundario.

La prueba, que se basa en anticuerpos extraídos de tiburón Heterodontus francisci, una especie que habita en las costas de Baja California, sirve para el diagnóstico de tuberculosis bovina, lo cual es muy importante desde el punto de vista económico y sanitario porque la Norma Oficial Mexicana establece que todas las vacas que den positivo para esta enfermedad se deben sacrificar.

El problema es que el diagnóstico que se utiliza actualmente no diferencia entre bacterias que pueden provocar tuberculosis y aquellas del mismo género que no.

La bacteria que afecta al humano se denomina Mycobacterium tuberculosis, y la única que provoca tuberculosis en vacas se llama Mycobacterium bovis. Pero existen varias especies más de estas bacterias, como M. avium o M. caprum, que no afectan ni a los humanos ni al ganado, pero que con las técnicas actuales de diagnóstico no se pueden diferenciar.

Liceo Navarro, director de la División de Biología Experimental y Aplicada del CICESE, principal impulsor de la nueva estrategia explicó que “el diagnóstico desarrollado requiere solamente una gota de sangre del animal y el reactivo. Después de 20 a 40 minutos se muestra una reacción que puede ser reconocida a simple vista”. (Internet/ La Nación)