Opinión

ESPAÑA, DESAPARECERÁ

Orlando Amores Terán/Quito

Los imbéciles que la destruyen desde hace 40 años, son «progres» del PP, PSOE y PODEMOS, vinculados al narcoterrorismo internacional, los mismos canallas que «asesoraron» la redacción de las «constituciones» de Venezuela, Nicaragua, Bolivia, Ecuador y Chile.

Prohíben a los niños estudiar en español, obligándoles a destruir su lengua, utilizando lenguaje «inclusivo». La justicia protege a Okupas, ladrones y asesinos, desprotegiendo a las víctimas. Se encarceló a dos ancianos por no haberse dejado asesinar, por los ladrones que entraron en su domicilio. Subvencionan la plurinacionalidad, a toda persona u organización que atente contra la unidad nacional. Indultan a terroristas que amenazan reincidir en el delito, porque gozan de impunidad. Rinden homenaje a asesinos de policías y militares. Las derechas ceden espacios a las izquierdas, que imponen el socialismo del siglo XXI, el globa totalitarismo, del que son sus lacayos. El narcoterrorismo llegó a destruir los países que construyeron los abuelos de nuestros tatarabuelos, a envilecer a nuestros pueblos.

Si España corre peligro de desaparecer, por implementar leyes que la destruyen, similares a las vigentes en Ecuador y América, fácil inferir lo que nos sucederá a nosotros, si no desarmamos con urgencia, el narco-Estado, para reformar la legislación nociva que somete a la población a leyes diseñadas para favorecer el delito, proteger a criminales y anteponer los DDHH de los delincuentes, al interés general de la sociedad; rechazar aberraciones como la ideología de género, el lenguaje inclusivo, el sometimiento a la Agenda 2030.

No podemos permitir que sigan pisoteando nuestras instituciones, usos y costumbres. Debemos impedir que deshonren nuestras creencias, que profanen nuestra libertad. Es hora de ponernos de pie y decir ¡Basta!

Hay que exigir que se desarme el narcoestado, convocando a Consulta Popular con las preguntas que ya están aprobadas por la Corte Constitucional, mediante Dictamen 7-19-RC-19, que son las únicas que desestructuran el andamiaje constitucional narco-comunista.

La Consulta que propone el régimen es de falsa bandera, deja intactas las funciones e instituciones creadas en Montecristi.