“ESFUÉRZATE POR SER FELIZ”
De: Gioconda Juez/Wuanplus
Guayaquil Ecuador
Hay una frase que, cuanto más la pienso, más poderosa me parece: “Esfuérzate por ser feliz”.
Porque muchas veces creemos que la felicidad es algo que simplemente sucede. Que llegará cuando tengamos más dinero, cuando resolvamos un problema, cuando consigamos aquello que estamos esperando o cuando la vida, por fin, se ponga de nuestro lado.
Pero quizá la felicidad no funciona así.
Quizá también tenemos que buscarla, reconocerla y construirla.
Esforzarse por ser feliz no significa ignorar los problemas, fingir que todo está bien o vivir con una sonrisa permanente. Significa decidir que, aun en medio de las dificultades, vamos a darle espacio a esos pequeños momentos que nos recuerdan que estar vivos también es un regalo.
Una taza de café disfrutada en silencio.
Una canción que nos trae un recuerdo bonito.
La llamada inesperada de alguien que queremos.
Una conversación que nos hace reír.
El abrazo de un hijo, de un nieto, de un amigo.
El sol entrando por una ventana.
Una mascota que nos recibe con alegría.
Una buena noticia.
Una oración.
Una sonrisa que alguien nos regala sin conocernos.
Son instantes pequeños, pero pueden cambiar nuestro día.
Y hay algo maravilloso: la alegría también se contagia.
Cuando sonreímos de verdad, cuando tratamos con cariño a quien tenemos enfrente, cuando damos las gracias, cuando escuchamos, cuando tenemos una palabra amable para alguien que quizá está atravesando un mal momento, estamos haciendo algo más que sentirnos bien nosotros: estamos dejando un poquito de luz en la vida de otra persona.
Por eso creo que debemos hacer un esfuerzo consciente por encontrar motivos para sonreír.
No esperar a que llegue el día perfecto.
Hacer perfecto un pequeño instante.
Porque la vida no está hecha solamente de grandes acontecimientos. Está construida con miles de pequeños momentos que, juntos, terminan convirtiéndose en nuestra historia.
Así que mañana, cuando despiertes, antes de pensar en todo lo que falta, piensa también en todo lo que tienes.
Mira alrededor.
Agradece.
Sonríe.
Abraza.
Llama a alguien.
Escucha una canción que te guste.
Haz algo que te haga bien.
Y, sobre todo, recuerda que ser feliz también puede ser una decisión cotidiana.
No siempre podremos escoger las circunstancias que nos toca vivir, pero muchas veces sí podemos escoger qué hacemos con ellas, dónde ponemos nuestra mirada y qué energía queremos entregar a los demás.
Esfuérzate por ser feliz.
Porque tu alegría puede ser la razón por la que alguien más vuelva a sonreír.
Y quizás, sin darte cuenta, ese pequeño esfuerzo tuyo termine haciendo más bonito el día de otra persona.
La felicidad no siempre llega a nuestra puerta.
A veces hay que salir a buscarla.
Y cuando la encontremos, compartámosla.
Porque la vida es demasiado valiosa para esperar a ser feliz algún día.
Sé feliz hoy.
Aunque sea por un instante.
Y haz que ese instante cuente.
