Opinión

Escuelas para aprender a vivir la vida, en santa paz, son mis deseos navideños.

María Elena Gómez de Reshuan/Guayaquil

 

 

Que interesante y raros somos los seres humanos, cada género un mundo diferente, que se complementan, pero no a la perfección, por la falta de educación, por la falta de ese manual de instrucciones que no traemos, pero que nos hace tanta falta y muchas veces el manual, se va construyendo a improntas, con caídas y levantadas, en la medida que transcurre la vida y las situaciones se dan y las soluciones se dan y las sorpresas y exclamaciones se dan, cuando no estamos de acuerdo y expresamos porque a mí….?

Perooooo, siempre he pensado, que todo, es parte del aprendizaje, que la vida nos pone por delante, para ser mejores seres humanos, cada día.

La diferencia se produce, cuando no decidimos aprender, sino mantenernos en posiciones absurdas y mantenernos el error y no tener el ego suficiente, para aceptar, cuando nos equivocamos, pedir disculpas y rectificar o cuando casi, casi somos perfectamente empáticos y generosos con nosotros mismos y con nuestro entorno.

Así como debemos reconocer nuestros errores, debemos valorar y apreciar nuestros propios méritos y felicitarnos por ser buenas personas.

El reconocernos, muchas veces suena, como vanidad, pero no lo es.

Si eres inteligente, reconocerlo no es un pecado, es un mérito a celebrar, si eres generoso, amigable, guapa/o, decírtelo, que linda que estoy, que guapo que soy, es ser agradecido con nosotros mismos y eso aumenta tu campo energético y se convierte en salud y bienestar para el único cuerpecito, que tenemos y que es nuestro templo sagrado

De ahí mi expresión de siempre, la vida es de una sola vida, intentemos vivir en paz y agradecidos de todo aquello que tenemos, intentemos y háganos el bien, sin mirar a quien, más aún a aquellas personas que se mantienen cercanas a nosotros en el día a día.

Seamos generosos ante la necesidad, muchas veces no es necesario lo económico, unas frases, pueden hacer la gran diferencia:

Aquí estoy para ti.

Solamente llámame

Te pienso mucho

Te tengo presente en mis oraciones

Y cuando no se tiene la facilidad de la palabra, un gran, apretado, tierno y sostenido abrazo, hará la gran diferencia.

Porque un abrazo, hace la diferencia y cubre las palabras, que nuestros labios no pronunciaron, porque somos una fuente de energía, donde nuestros pensamientos están conectados a un ser supremo, que nos guía, ampara y protege cada minuto de nuestra vida, intentemos mantener esa divina conexión a diario.

Soy una fiel observadora del comportamiento animal y me maravillo, de la confianza de estos seres, que nos superan en fortaleza, inteligencia, agradecimiento y amor.

La vida seguirá siendo de una sola vía, el humano jamás terminara de aprender y debemos intentarlo a diario, aprender cada día, algo nuevo, algo diferente porque el aprender no ocupa espacio y una mente ocupada, es una mente sana y a pesar de ello, debemos tener presente, que nada sucede por casualidad, sino por una gran causalidad, que nos seguirá abriendo los ojos y la mente, a nuevos caminos, siempre para mejor y mejor.

En fin, la vida es un eterno aprendizaje, de ahí el dicho, mientras más viejo más sabio.

Demos gracias a Dios, gracias, gracias, gracias por ello y por todo.