Internacional

Escándalos y baja de confianza presionan a presidenta chilena Bachelet

Un sondeo de la firma CERC-Mori aseguró que la confianza en la democracia está en su peor nivel desde el fin de la dictadura de Augusto Pinochet en 1990.

SANTIAGO. La baja en la popularidad de la presidenta chilena por una serie de casos de corrupción, tráfico de influencias y divisiones en el oficialismo está acentuando las presiones por un plan de medidas de probidad y un eventual ajuste de gabinete para dar un nuevo impulso a sus reformas.

El apoyo público a la mandataria está en su peor nivel histórico, de acuerdo a las encuestas, por la decepción de la ciudadanía ante los escándalos políticos y financieros que han salido a la luz en los últimos meses.

Bachelet, que asumió en marzo del año pasado con la promesa de cambiar el rostro de uno de los países con peor distribución de la riqueza en América Latina, logró en menos de seis meses de mandato la aprobación de una millonaria reforma tributaria, junto con cambios profundos en el sistema educativo y electoral.

Pero la aprobación inicial de la mandataria y el brillo de sus logros quedaron empañados por la polémica en torno a las acusaciones de tráfico de influencias contra su hijo, por la aprobación de un millonario crédito, o los desvíos de dinero de empresarios a campañas de políticos de todas las tendencias.

“Evidentemente hay una crisis política y de confianza de enorme gravedad, pero no es una crisis institucional”, dijo Ricardo Israel, analista político y ex candidato presidencial.

“Es una crisis que ha sido precipitada además por el deterioro de la presidenta. Es una figura política muy especial, como no ha habido otra en la época moderna de Chile, que tenía una relación directa con la gente basada en la confianza y que sólo la podía destruir ella misma y es lo que ocurrió”, agregó.

El grupo financiero Penta y la minera SQM están en el foco de una investigación por aportes irregulares a campañas políticas a través de facturas por servicios que en realidad no se prestaron.

El hijo de la gobernante Sebastián Dávalos Bachelet, en tanto, es investigado por un millonario crédito que recibió una sociedad de su esposa por parte del mayor banquero del país.

El destape de este último caso forzó la renuncia de Dávalos a un cargo de Gobierno, lo que generó mucho malestar en el oficialismo por los costos políticos y la lentitud con la que actuó la propia mandataria, dijo una fuente de Gobierno que pidió reserva de su nombre.

Bachelet, quien es la única que ha gobernado en dos períodos al país desde el retorno a la democracia, admitió la semana pasada que no supo “condenar con fuerza y a tiempo los modos éticamente imprudentes de hacer negocios”. (Reuters/ La Nación)