Internacional

Ernesto Samper, el superviviente de la vida y la política

Desde su período presidencial no volvió a ocupar cargos públicos en Colombia. Hoy es considerado el aliado del presidente Juan Manuel Santos. Ha confirmado y ha confirmado que su labor será elevar el protagonismo político y económico de la región

BOGOTA. El expresidente colombiano Ernesto Samper Pizano, desde el jueves titular de la Secretaría General de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), es un superviviente en la vida y la política que ahora conducirá uno de los principales mecanismos de integración regional.

Nacido en Bogotá hace 64 años y miembro del Partido Liberal, Samper fue presidente en el periodo 1994-1998, mandato que se vio empañado por las denuncias acerca de una supuesta financiación de su campaña electoral con $6 millones del narcotráfico.

El escándalo llevó a la Comisión de Acusación de la Cámara de Representantes a abrirle una investigación conocida como “Proceso 8.000” que finalmente no llegó a ninguna conclusión, ya que una mayoría de los parlamentarios retiró en 1996 su demanda para conocer la verdad, y Samper pudo terminar su mandato.

Sin embargo, los ecos del escándalo causaron un aislamiento internacional de Colombia y el deterioro de las relaciones con Estados Unidos, que incluso canceló el visado al presidente, medida cuyo único antecedente había sido una decisión similar de 1987 contra el entonces presidente federal austríaco, Kurt Waldheim, quien también fue secretario general de la ONU, por su pasado nazi.

Antes de llegar a la Presidencia, Samper fue senador (1986-1990), ministro de Desarrollo (1990-1991) y embajador en España (1991-1993) en el Gobierno de su antecesor, César Gaviria.

Otro hecho que marcó su vida ocurrió el 3 de marzo de 1989, cuando siendo senador fue gravemente herido en el atentado en el que fue asesinado el dirigente José Antequera, del partido de izquierdas Unión Patriótica, muy perseguido en la época por paramilitares.

Samper, que conversaba con Antequera en el aeropuerto de Bogotá en el momento de atentado, recibió más de diez disparos que por poco le cuestan la vida.

El expresidente colombiano llega a la Secretaría General de la Unasur más de un año después de que venciera el periodo del venezolano Alí Rodríguez Araque, quien debió entregar el cargo en agosto de 2013 pero ante la falta de consenso entre los países miembros para elegir a su sucesor quedó a cargo de manera interina hasta ahora.

La organización, formada por Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Chile, Ecuador, Guyana, Paraguay, Perú, Surinam, Uruguay y Venezuela, atraviesa por un periodo de baja actividad y protagonismo, debido a problemas internos en algunos de esos países, procesos electorales y también diferencias entre sus miembros.

Samper ya ha advertido de las “trampas ideológicas” que buscan dividir al organismo y se ha comprometido a potenciar el protagonismo político y económico de la región y a desarrollar una agenda social.

“Para nadie es un misterio que en la región existen dos visiones ideológicas”, pero se puede vivir “perfectamente sin necesidad de abrir una especie de batalla ideológica que no tiene ningún sentido”, dijo en una reciente rueda de prensa en Quito, donde está la sede de la Secretaría General de Unasur.

También se ha comprometido a buscar una reactivación del infructuoso diálogo entre el Gobierno y la oposición en Venezuela, y ya ha recibido el respaldo de dirigentes opositores para las gestiones que ha anunciado que pretende hacer.

Desde que dejó la Presidencia, Samper no volvió a ocupar cargos públicos en Colombia, pero se ha mantenido activo en la política y es aliado del presidente Juan Manuel Santos, que en agosto comenzó su segundo mandato (2014-2018).

Pese a que es considerado miembro de la alta burguesía bogotana, Samper se considera de la clase media y dice que en su juventud tuvo que trabajar para costear sus estudios de Derecho y Economía en la Universidad Javeriana de Bogotá.

A su familia, procedente de la región española de Aragón, se le considera pionera en el ámbito empresarial porque en la segunda mitad del siglo XIX instaló en la capital colombiana el servicio eléctrico y a comienzos del siglo XX se fundó Cementos Samper, la primera empresa de ese sector en el país.

El nuevo secretario general de la Unasur está casado en segundas nupcias con la economista Jacquin Strouss, con quien tiene dos hijos, Miguel y Felipe. (Efe/La Nación)