Tecnociencia

Enjambre de naves insectoides para viajar a un planeta de la estrella Próxima centauri

Todo apunta a que el único modo tecnológicamente viable hoy en día para alcanzar un planeta de otro sistema solar antes de que acabe el siglo es mediante vela lumínica impulsada por láser desde la Tierra o sus inmediaciones, y enviando allá un enjambre de naves de unos pocos gramos de peso cada una.

Ya se trabaja en varios diseños teóricos al respecto, y recientemente se presentó uno más, fruto de una investigación conducida por Thomas Eubanks, de la empresa Space Initiatives, Inc., en Estados Unidos. El diseño ha despertado el interés de la NASA.

Eubanks y sus colaboradores suponen que a mediados de siglo ya se dispondrá de una tecnología capaz de emitir rayos láser lo bastante potentes (unos 100 gigavatios) con los cuales impulsar desde lejos naves de gramos de peso equipadas con vela láser, acelerándolas hasta una velocidad lo bastante cercana a la de la luz para que la travesía tarde solo unos cuantos años, no décadas ni siglos. A esa velocidad, las naves experimentarán efectos relativistas.

Las velas láser deberán ser lo bastante robustas para sobrevivir al lanzamiento desde la superficie de la Tierra. También se requerirá instalar en áreas de la superficie de la Tierra cubos de luz lo bastante grandes (de al menos 1 kilómetro cuadrado) para captar las señales ópticas del enjambre cuando se halle lejos.

Si todo esto se consigue, es factible realizar la misión propuesta por Space Initiatives.

La misión se pondría en marcha no antes de 2075 pero sí antes de acabar este siglo. Consistiría en sobrevolar Próxima b, un planeta potencialmente habitable en órbita a la estrella más cercana a la Tierra después del Sol, Próxima centauri. La misión la haría un gran enjambre autónomo de miles de diminutas sondas espaciales.

Dadas las extremas limitaciones de masa de lanzamiento (unos gramos para cada nave), potencia a bordo (milivatios) y apertura de las comunicaciones (de centímetros a metros), el equipo de investigación ha determinado que solo un gran enjambre de muchas sondas actuando al unísono puede generar una señal óptica lo bastante potente como para atravesar la inmensa distancia desde la ubicación del enjambre en otro sistema solar hasta la Tierra.

Por: NCYT