Opinión

Engañada por su socio y en la calle

Ambos llegaron a un acuerdo para que ella gestionase la empresa, pero enseguida se torció la cosa

Raquel, una emprendedora extremeña afincada en Madrid, nos pide que no pongamos su nombre real, ya que teme las posibles represalias del que en su momento fue su socio, un emprendedor con mucha más experiencia que ella y que, a su juicio, la engañó desde el principio hasta el final.

Ambos llegaron a un acuerdo para que ella gestionase la empresa, pero enseguida se torció la cosa: “Me engañó con las acciones y cuando quise abandonar el proyecto varios años después, me dijo que yo tenía un 0%. Estaba en la calle, sin un duro y con una reputación laboral que él mismo se estaba encargando de manchar”.

Destrozó mi reputación, me engañó con las acciones y cuando quise salir del proyecto, me dijo que yo tenía un 0%

Fue entonces cuando todo se torció: “Estuve dos años con una depresión tremenda, no podía salir de casa ni era capaz de hablar con nadie. Ni siquiera los antidepresivos me ayudaban: cuando intentaba remontar, tenía la sensación de que todo el mundo me consideraría una fracasada, o una timadora, y nunca más podría volver a trabajar”, nos cuenta. “Fue un auténtico calvario, no se lo deseo ni a mi mayor enemigo”.

Raquel también tuvo un final feliz, pero no definitivo: “Poco a poco he podido ir saliendo de aquella situación y ahora me va mejor, pero nunca sales del todo. Todavía tengo días del síndrome del impostor, de pensar que no valgo para nada y que antes o después volveré a quedarme en la calle”.

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