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Encuestadoras británicas buscan respuestas tras malos pronósticos en la elección

Algunas encuestadoras admitieron que algo salió muy mal y que todavía no entendían qué era.

LONDRES. Los votantes británicos dieron un golpe doloroso no sólo al Partido Laborista sino también a las encuestadoras, que habían sugerido un resultado bastante diferente para la elección.

Con los votos escrutados en casi todas las 650 circunscripciones, los conservadores estaban camino a asumir una mayoría general de casi 326 asientos en la Cámara de los Comunes, con los laboristas condenados a languidecer en las bancas de la oposición, con casi 100 escaños menos.

El resultado fue una total sorpresa para todos luego de que las encuestas habían sugerido por meses que los dos grandes partidos iban cabeza a cabeza y que ninguno lograría una mayoría absoluta.

“Hay sólo un sondeo de opinión que cuenta y ese es el del día de la elección”, dijo el primer ministro británico, David Cameron, tras ganar su propio escaño, en Witney.

“Los resultados de la elección presentan graves cuestionamientos para todas las encuestadoras. Vamos a revisar nuestros métodos y hemos instado al Consejo Encuestador Británico a fijar una revisión”, publicó en Twitter Populus, una de las principales encuestadoras.

Otras, como Survation y ComRes, defendieron su trabajo, y dijeron que habían estado en lo correcto sobre los buenos resultados del Partido Nacional Escocés, el colapso de los liberales demócratas y el fuerte incremento en la cuota de votos de UKIP.

Andrew Hawkins, presidente de ComRes, dijo que esa fragmentación en el escenario político le había significado “dolores de cabeza extras” a las firmas porque convirtieron a la elección en una “mezcolanza de concursos regionales” donde la tendencias nacionales eran menos relevantes.

Los estudios establecieron en general que los conservadores y laboristas estaban empatados a menos de un punto o dos por el 32 ó 33 por ciento de los votos.

Los conservadores ganaron cerca de un 37 por ciento de las preferencias contra el 31 por ciento de los laboristas. (Reuters/ La Nación)