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Encalada: el padrino de las divisiones formativas

Historia de un emprendedor que trabajó en las calles, pero ahora su restaurante apoya a los juveniles del Barcelona.

GUAYAQUIL. Ángel Encalada fue uno de los miles de jóvenes que un día tuvo el deseo de ser futbolista y defender los colores de su equipo, Barcelona Sporting Club. Su sueño de vincularse al “Ídolo” no terminó por no haber cumplido su deseo.

Con el transcurso de los años, el nombre de Ángel corrió a un segundo plano… aquel  adolescente de 14 años, que llegó en 1970 a residir a Guayaquil con su hermana Graciela, la primera que había emigrado, pasó a ser conocido simplemente como “Angelito”. Ya con 58 años y multitudinarias anécdotas que hizo por ir a ver un partido de Barcelona, recuerda horraba para ir al estadio a alentar al Barcelona. Nunca, ni en las buenas ni en las malas, olvidó a su equipo.

Él comenta que “historias hay millones”, pero la que más recuerda es cuando al fin se pudo ‘enrolar’ en filas toreros en el 2007, no como jugador sino como el “padrino de las divisiones formativas”, durante la presidencia de Eduardo Marúri. Desde entonces, todos los días, los jugadores de las formativas de Barcelona almuerzan gratuitamente en su restaurante. “Porque yo no tuve quién me diera una alimentación, quién me apoye” –expresa con sentimiento Encalada–. “Siempre he sido pobre y honrado, me ha gustado ayudar a los pobres, estar con ellos, no con los de arriba”.

Hace tres años, el equipo torero nombró a Pollos a la Brasa Barcelona su restaurante oficial y reconoció a Ángel Encalada como El Padrino de las formativas del equipo.

Tan amarillo es su restaurante que todos los nombres del menú están relacionados con Barcelona, por ejemplo: la chilena del artista es un octavo de pollo con ensalada y patacones; la goleada a lo Barcelona es igual a un pollo asado con ensalada; el frentón es un arroz con menestra y chuleta; la sazón de Madruñero corresponde a una sopa de pollo. Y así por el estilo. “Y pensar que cuando era niño no tenía ni para comer ni para entrar al estadio –reflexiona–. Por eso me siento orgulloso”.

En las imágenes desplegadas a lo largo de los dos pisos del restaurante destacan las figuras de Alberto Spencer, Luis Alberto Alayón, Pepe Paes, Juan Madruñero, Washington Muñoz, Jorge Bolaños, Nelsinho, Víctor Ephanor, Paulo César, Severino Vasconcellos, Marcelo Trobiani, Carlos Muñoz, Agustín Delgado, entre otras decenas de jugadores emblemáticos que dejaron en alto al equipo que posee la mayor cantidad de títulos nacionales.

Muchas de las imágenes ubicado en el casco central de Guayaquil, es un llamado a la nostalgia para quienes vivieron las glorias del equipo a lo largo de sus 84 años de existencia.

“Algunos clientes descuidan su comida por dedicarse a ver las imágenes”, expresa Encalada, quien se siente orgulloso de ser dueño de un local que se ha convertido en una especie de museo, en el que además están estampadas las firmas de muchos jugadores, dirigentes y gente vinculada a Barcelona. “Siempre trato de estar pendiente a las necesidades de los chicos, siempre lo aconsejo y les digo que tienen un gran futuro”, resaltó.(DO/La Nación)