Internacional

En plena crisis fronteriza, Nicolás Maduro se va de Venezuela: viaja a China y Vietnam

Al presidente chavista no le inquieta que el conflicto con Colombia esté en su punto más alto. Curiosamente, antes de partir le envió un mensaje a su homólogo Juan Manuel Santos: “Es hora de vernos las caras”

VENEZUELA. Lejos de intentar encontrar una pronta solución para el conflicto fronterizo con  Colombia, el presidente venezolano, Nicolás Maduro, anunció que viajará este sábado a China y Vietnam en el marco de una gira para “buscar apoyo en momentos difíciles”.

El bolivariano será recibido en China por su homólogo Xi Jinping; y en Vietnam, por Truong Tan Sang. “He recibido la invitación del presidente de la República Popular China y del presidente de la República Socialista de Vietnam para visitarlos los próximos días. Salgo a Vietnam y a China a hacer acuerdos para la seguridad económica y financiera de Venezuela, a buscar apoyo en estos momentos difíciles”, expresó el mandatario en un acto con militantes chavistas que fue emitido con cadena nacional.

Pese al agitado panorama por el conflicto con Colombia, la Asamblea Nacional -de mayoría oficialista- aprobó el viaje de Maduro. Con China, Venezuela firmó más de 300 acuerdos de cooperación en las áreas petróleo, educación, tecnología, comercio, salud e industria, entre otras. Mientras que con Vietnam, el país sudamericano mantiene pactos en materia agrícola, eléctrica, industrial y comercial.

El cierre fronterizo y las críticas a Santos

A las 5:00 de la madrugada de este sábado, se inició el cierre de otros cuatro municipios en Táchira. La decisión de Maduro fue la de extender la medida a las localidades de Lobatera, Ayacucho, García de Hevia y Panamericana.

Esta orden del mandatario implica la movilización de 3.000 soldados de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana. “Hay que limpiar de paramilitarismo, criminalidad, bachaquerismo y narcotráfico”, pidió Maduro en el acto en Miraflores convocado por el oficialismo para apoyar las medidas excepcionales.

Se trata del segundo sector fronterizo de este estado que decide cerrar, después de que la semana pasada anunciara el cierre de una primera zona compuesta por seis municipios, decretara el estado de excepción y deportará a más de 1.000 colombianos que viven en territorio venezolano con el argumento de que la frontera está tomada por paramilitares.

Las cancilleres Delcy Rodríguez, de Venezuela; y María Ángela Holguín, de Colombia; se reunieron el pasado miércoles en Cartagena, en el Caribe colombiano, pero los gobiernos de Caracas y Bogotá subieron el tono de la crisis el jueves al llamar a consultas a sus respectivos embajadores.

Maduro, sin embargo, instó también el viernes a su homólogo colombiano Juan Manuel Santos a reunirse para buscar soluciones al conflicto entre ambos países.

“Estoy dispuesto a reunirme con el presidente Santos a hablar sobre estos temas cuando quiera, donde quiera y como quiera. Acomodemos nuestras agendas. Llegó la hora de vernos las caras usted y yo y resolver este asunto”, aseguró Maduro.

Horas antes, Santos pidió tratar con dignidad a sus compatriotas deportados y solicitó reuniones extraordinarias de cancilleres en el marco de organismos regionales para “dar a conocer a ellos y al mundo lo que está sucediendo, la verdad”. (Infobae/La Nación)