Opinión

En el día de los impuestos en EE.UU., hablemos sobre cómo asegurar que Elon Musk y otros multimillonarios paguen lo que les corresponde

Nota del editor: Dean Obeidallah, exabogado, es el presentador del programa diario de radio SiriusXM «The Dean Obeidallah Show» y columnista de The Daily Beast. Síguelo en @DeanObeidallah. Las opiniones expresadas en este comentario son suyas. Ver más artículos de opinión aquí.

(CNN) — Elon Musk, la persona más rica del mundo, anunció la semana pasada que quería comprar Twitter, desencadenando al instante una respuesta apasionada. Vimos a los conservadores aplaudir mientras que algunos progresistas criticaron la propuesta, dada la preocupación de que Musk pudiera permitir que Donald Trump, así como otros que Twitter ha prohibido, volvieran a la plataforma.

Seamos francos: el plan de Musk de comprar Twitter no es gran cosa. Twitter es simplemente una de las muchas plataformas de medios sociales, y una que solo utiliza el 25% de los adultos estadounidenses.

En lugar de luchar por la compra de Twitter por parte de Musk, deberíamos utilizar la controversia sobre su oferta de US$ 43.000 millones en efectivo para preguntar cómo alguien con tanto dinero puede no pagar lo que le corresponde en impuestos. Eso debe terminar. Necesitamos un impuesto obligatorio para los ultrarricos que garantice que no puedan escapar de pagar impuestos como el resto de nosotros. Si no, estamos en camino de convertirnos en una oligarquía. Esta cuestión es importante, sobre todo cuando los estadounidenses presentan sus declaraciones de impuestos antes de la fecha límite del 18 de abril.

Durante la pandemia, mientras el desempleo se disparaba y los estadounidenses con menos medios arriesgaban sus vidas trabajando simplemente para llevar comida a la mesa, Musk se hacía más rico. El propietario de Tesla y otras empresas vio crecer su riqueza en casi US$ 118.000 millones en 2021. Eso viene a ser un aumento de más de US$ 300 millones al día.

Pero como informó ProPublica, el año pasado, mientras que la riqueza de Musk creció en casi US$ 14.000 millones de 2014 a 2018, pagó relativamente poco en impuestos en ese período.

Por ejemplo, en 2017, supuestamente pagó solo US$ 65.000. Y lo que es peor, en 2018, pagó cero impuestos sobre la renta. Eso significa que si pagaste un dólar en impuestos sobre la renta en 2018, pagaste más en impuestos que este multimillonario. ¿Te parece justo?

Como también señaló ProPublica, el hogar medio estadounidense –que ganaba unos US$ 70.000 anuales– pagaba un 14% en impuestos federales. ¿Cuál fue la tasa de impuestos de Musk entre 2014 y 2018? Según ProPublica, ¡poco más del 3%!

Después de que ese informe saliera a la luz, Musk respondió fulminando a los críticos y afirmando que pagaría miles de millones en impuestos para 2021. Pero ese pago de impuestos fue necesario porque ejerció opciones de compra de acciones que le entregaron miles de millones en ganancias el año pasado.

Incluso entonces, la empresa Tesla, de Musk, obtuvo US$ 5.500 millones de ingresos netos, pero no pagará ningún impuesto en Estados Unidos, según un informe de CNN, probablemente debido a las lagunas fiscales que permiten a una empresa afirmar que sus beneficios se obtuvieron en lugares extranjeros.

Para ser justos, Musk no es el único miembro de la clase multimillonaria actual que se hizo más rico durante la pandemia. Desde la llegada del covid-19, los multimillonarios estadounidenses han visto cómo su fortuna colectiva se ha disparado en más de un 70%, hasta superar los US$ 5 billones, según un informe de Americans for Tax Fairness y el Institute for Policy Studies Program on Inequality, que utiliza datos recopilados por Forbes.

Y los 10 hombres más ricos del mundo –con Musk a la cabeza de la lista– han visto cómo su riqueza colectiva se ha duplicado, aumentando en US$ 1.300 millones al día. Sí, al día.

Al igual que Musk, algunos otros multimillonarios han pagado bajas cantidades de impuestos, como detalló ProPublica. El fundador de Amazon, Jeff Bezos, pagó cero impuestos en 2007 y repitió esa sorprendente hazaña en 2011. Warren Buffett –cuya riqueza aumentó US$ 24.000 millones entre 2014 y 2018– pagó una tasa impositiva del 0,10%. Buffet incluso ha pedido que se suban los impuestos a los ultrarricos, diciendo que él paga una tasa más baja que su secretaria.

Mientras tanto, de vuelta en el mundo no definido por cohetes de vanidad y deseos caprichosos de comprar una plataforma de medios sociales, la pandemia resultó en unos 100 millones de personas que descendieron a la pobreza extrema. El resultado es una brecha aún más grande entre los superricos y el resto de nosotros.

Lo peor es que esta evasión fiscal es aparentemente legal. Los más ricos pagan a los mejores abogados y contadores, que emplean herramientas como el préstamo, las empresas ficticias, los complejos fideicomisos y otros medios para proteger a los ricos de la responsabilidad fiscal.

El impacto en el mundo real es que usted y yo tenemos que financiar las escuelas, el ejército, la policía, las políticas medioambientales, etc., de nuestra nación. Todas las cosas que estas personas ricas utilizan, pero para las que pagan tan pocos impuestos como sea posible.

Las encuestas muestran que a los estadounidenses les molesta «mucho» que los ricos no paguen lo que consideramos su «parte justa» de impuestos.

Hay propuestas para arreglar esta injusticia. El mes pasado, el presidente Joe Biden propuso que las personas con un patrimonio superior a US$ 100 millones paguen un tipo impositivo federal de al menos el 20% sobre sus ingresos, incluidas las ganancias no realizadas de los activos que actualmente no tributan.

La senadora Elizabeth Warren, de Massachusetts, y otros demócratas presentaron el año pasado un «impuesto sobre la riqueza» para los ultrarricos que incluía un impuesto del 3% para los multimillonarios.

En total, unas 100.000 familias estadounidenses estarían sujetas al impuesto que, según un análisis proporcionado a los legisladores, recaudaría US$ 3 billones en una década.

La gente está a favor de la idea de que Musk y otros superricos deben pagar su parte justa de impuestos cada año, no solo cuando uno de ellos ejerce opciones sobre acciones.

Sin embargo, apostaría a que personas como Musk preferirían enfrentar a la izquierda con la derecha para que discutiéramos sobre si debería ser dueño de Twitter. En lugar de eso, deberíamos unir fuerzas para exigir a los funcionarios elegidos que acaben con las lagunas jurídicas y se aseguren de que los ricos paguen su parte justa.

 

 

 

 

(cnn.com)