Ciencia

En China ya falsifican hasta sus propias copias de teléfonos

Xiaomi, llamado el ‘Apple chino’ por el parecido de sus dispositivos a los de la compañía manzana mordida, está sufriendo imitaciones.

Xiaomi es el fabricante del que todo el mundo habla. Se sitúa ya en tercera posición por detrás de Samsung y Apple, precisamente gracias al parecido de sus dispositivos a los de la firma de la manzana mordida, que vende a un precio mucho más barato. Pero, irónicamente, el denominado ‘Apple chino’, acusado desde sus inicios de ‘plagiar’ a la empresa cofundada por Steve Jobs, está siendo ahora víctima de falsificaciones chinas.

La compañía se lleva gran parte de la tarta del mercado electrónico en Asia y ahora su tienda ‘online’ desembarcará en Europa y EEUU (aunque, en un principio, no venderá en estos mercados sus móviles, por podría enfrentarse a problemas de patentes). Su éxito le ha llevado a convertirse en la ‘start up’ más valorada (45.000 millones de dólares, lo que se traduce en cerca de 37.000 millones de euros).

Sin embargo, el CEO de Xiaomi, Lei Jun, asegura que sus cifras podrían ser mucho mayores si no fuera por las copias de sus compatriotas.

“Si no hubiese falsificaciones nuestras ventas habrían sido del doble o el triple. El producto es reconocido por todo el mundo”, ha apuntado Jun respecto a las baterías externas Mi Power Bank, de las que se vendieron 14,6 millones de unidades el año pasado.

En este caso, más que copias que toman como gran referente toro dispositivo para sacar un producto parecido, se trata de falsificaciones que se venden haciéndolas pasar por originales fuera de canales de distribución oficial.

Desde Xiaomi señalan además que su imagen puede verse deteriorada si los consumidores creen que el dispositivo que les llega es verdadero, cuando en realidad se trata de una imitación.