Economía

Empresas peruanas a la conquista de Centroamérica desde Panamá

En total siete empresas peruanas participaron de la exposición, en la que intervinieron doce países de América y Europa

PANAMÁ. Las franquicias peruanas de gastronomía salen a conquistar el mundo a punta de sabor y calidad ofreciendo en cambio una rentabilidad envidiable, según lo manifestaron hoy en Panamá dos de sus principales exponentes.

Recuperación de la inversión en un año y medio, ventas mensuales de un millón de dólares, más de mil clientes al día, son algunos de los “ganchos” que ofrecen franquicias como “Embarcadero 41” o “La Lucha”, que ya han trascendido fronteras y llegaron a la VI Expo Franquicia celebrada en Panamá para conquistar nuevos mercados.

En total siete empresas peruanas participaron de la exposición, en la que intervinieron doce países de América y Europa, liderados por el coordinador de Exportación de Servicios de la estatal Prom Perú, David Edery.

“Las Canastas” (pollos a la brasa), “Nitos” (solo ceviches), “Embarcadero 41” (ceviches, pescados y mariscos), “El escondite del gordo” (pescados y mariscos), “La Lucha” (sanguchería criolla), “Aguaclara” (vestidos de baño) y “Montalvo Spa” (belleza) son los “siete conceptos” que trajo Perú, “aprovechando que tenemos un tratado de libre comercio”, explicó Edery a Efe.

El experto sostuvo que “la puerta de entrada para las franquicias peruanas a Centroamérica es Panamá” y acotó que, según sus estudios de mercado, en el país centroamericano “no hay ningún problema” para obtener las materias primas para la exquisita comida peruana.

“Hay cadenas de proveedores, hay productos autóctonos que se adaptan muy bien”, acotó.

De hecho, “Nitos” y “Embarcadero 41” han trascendido fronteras ya, a mercados como EE.UU., Ecuador y Chile, explicó Edery, mientras que uno de los socios fundadores de “La Lucha”, César Taboada, dijo a Efe que acaban de lograr franquiciar en Bogotá, Colombia, con un grupo que se prepara para abrir cuatro filiales.

El representante de Prom Perú precisó que en Panamá están instaladas “con éxito” las franquicias “Tanta”, “Brujas de Cachiche” y “Segundo Muelle”, y otros 42 restaurantes peruanos fundados en el país centroamericano por emigrantes, con los que se está trabajando para lograr que mantengan un nivel de calidad certificada.

Además, desde junio opera el “hub” Perú Tec, de siete empresas tecnológicas peruanas “que suman 80 años de experiencia”, y ofrecen desde la Ciudad del Saber 18 soluciones informáticas y móviles para el sector financiero, bancario, recursos humanos, ventas, mercadeo, logístico o turístico.

Reconoció que inversionistas panameños, peruanos, venezolanos y mexicanos se han acercado en Panamá a solicitar información para establecer franquicias, que demandan una inversión inicial del millón de dólares.

El gerente de mercadeo de “Embarcadero 41”, Jorge Wong, dijo a Efe que su cadena tiene quince restaurantes en Perú, en Miami (EEUU) y en Guayaquil (Ecuador).

Aseguró que su interés está en entrar al mercado panameño, colombiano y chileno, he incluso le ha llamado un empresario árabe para introducirlo en Qatar y Dubai.

Calculó que abrir un “Embarcadero” demanda una inversión de 250.000 a 500.000 dólares para construir el local, mas otros costes por la marca y publicidad, y le ofrecen diez años de contrato “durante los cuales les acompañamos” y refirió que el retorno de inversión es en dos años, lo que depende de la situación del país también.

“Inicialmente lo que requiere un restaurante es 45 personas trabajando para un escenario como el panameño”, por lo que buscan “socios estratégicos”, acotó.

Por su lado, César Taboada refirió a Efe que “La Lucha” nació en un popular barrio miraflorino cercano a la vivienda del nobel de Literatura Mario Vargas Llosa, en donde se trabaja “todos los días del año”, rotando el personal.

Con ocho años de experiencia y experimentando para lograr los sabores en los emparedados y refrescos “hasta lograr lo que queríamos ofrecer”, junto con un socio estadounidense y 40.000 dólares. Hoy tienen diez y un movimiento mensual de más de un millón de dólares en el de mayor demanda, acotó.

Actualmente la inversión mínima es de 500.000 dólares, generando mínimo 35 puestos de trabajo en cada uno de los restaurantes y el centro de producción del pan, el cerdo y pavo que se sirven en los emparedados, y los jugos de frutas combinados.

“La Lucha” no es un nombre nada más, “significa el empuje, la decisión de lograr una meta, un objetivo”, sentenció. (Efe/La Nación)