Economía

Emprendimientos comunitarios se reinventan tras impacto de la pandemia en economías locales

La laguna de Cuicocha en Imbabura, los páramos del nororiente de Pichincha y la laguna del Quilotoa en Cotopaxi son espectaculares paisajes naturales rodeados por comunidades indígenas que han visto una oportunidad para emprender o ver crecer sus emprendimientos en medio de la crisis económica que atraviesa el país, agudizada por la pandemia del COVID-19.

Desde que el Gobierno anunció la reapertura progresiva de las 59 áreas protegidas, entre reservas ecológicas y parques nacionales, el 30 de junio, con un aforo del 30% de su capacidad habitual, varias comunidades indígenas empezaron a organizarse para iniciar actividades turísticas, con el fin de sustentar económicamente a sus familiares, aprovechando, de forma sostenible, los recursos naturales cercanos.

Así, a más de 3.200 metros sobre el nivel del mar y a pocos metros del borde del cráter de la laguna de Cuicocha (en la Reserva Ecológica Cotachahi – Cayapas), la comunidad kichwa Ugshapungo estableció un mirador, con platos típicos (caldo de gallina, habas, mellocos con queso, tortillas de papa, fritada, morocho y más) y paseos a caballo, desde donde se puede apreciar no solo esta hermosa Laguna, sino el volcán Cotacachi y otras elevaciones.

Bladimir Flores explica que la comunidad se ha dedicado por años a la agricultura y ganadería, nunca a emprendimientos, y con la pandemia del COVID-19 nació la idea de hacer un emprendimiento turístico, que está ubicado a 4 kilómetros al lado izquierda de la Y, en lugar de bajar a la laguna.

Al momento operan en un área de aproximadamente una hectárea, con siete cabañas, varios caballos y un amplio parqueadero para autos, aunque también es posible llegar a pie, como lo hacen las personas aficionadas al trekking y en bicicleta para los ciclistas que también le dan la vuelta al cráter, actividad que demora entre dos y cuatro horas, dependiendo de la rapidez y el medio.

Flores explica que el aplanamiento del terreno, las adecuaciones y la obtención de agua se realizó a través de mingas comunitarias y, también, con el apoyo de la Junta Parroquial de Quiroga y el Municipio de Cotacachi. Este último, además, pone en contacto al emprendimiento con grupos de ciclistas, motociclistas y otros que recorren los alrededores de la laguna.

Otras iniciativas de emprendimiento relacionadas con los deportes de montaña surgen en las comunidades de los páramos ubicados al nororiente de Pichincha, vía al Oriente.

Allí, entre el Parque Nacional Cayambe Coca y la Reserva Ecológica Antisana, un grupo de guías indígenas de la comunidad San José del Tablón Alto, denominado Montañismo chaquiñán, realiza actividades como ciclismo, trekking, camping y escalada.

Jimmy Quinchimbla, uno de los guías, señala que los recorridos incluyen vista de Quito desde las alturas y de varias elevaciones como el Cotopaxi, los Illinizas, el Sincholagua, junto al avistamiento de cóndores, venados y osos andinos. «La pandemia volcó a la gente a buscar distraerse en las zonas rurales», agregó.

En tanto, los emprendimientos que ya existían antes de la pandemia han experimentado un incremento de sus visitantes, principalmente los fines de semana.

David Latacunga, de la Organización Comunitaria de Desarrollo Turístico Lago Verde Quilotoa, que agrupa a cerca de 400 socios hace más de 30 años, comenta que los visitantes en fines de semana se han incrementado en el 50% más del número de visitantes que habitualmente registraban en estos días, antes de la pandemia.

Esta organización, que pertenece a los panzaleos, tiene diferentes emprendimientos alrededor de la laguna: alojamiento, restaurante comunitario, cayac, ascenso y descenso con los caballos y rutas alrededor del cráter, trekking a la cueva del Inca y al mirador de Ancapaguana.

«La reactivación económica nos está apoyando bastante, en esta comunidad hay o,01% de migrantes porque hemos visto las maneras de generar ingresos (…) En pandemia, se han reducido ingresos en restaurantes, hostales y demás. Se ha incrementado en actividades de cayac, caballos y el ingreso», agregó Latacunga. (I)

 

 

 

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