Economía

Empezaron la inscripción para las cocinas chinas gratuitas

Un total de 273.998 beneficiarios del bono ya pueden inscribirse para recibir su cocina de inducción.

QUITO. El proceso de inscripción de los beneficiarios del Bono de Desarrollo Humano (BDH) para acceder a las cocinas de inducción inició ayer. Si bien la respuesta no fue masiva, decenas de personas acudieron a las dependencias del Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES), así como a las oficinas de las empresas eléctricas de Quito y Guayaquil para informarse sobre la obtención de su equipo.

Según el MIES, en Guayaquil y Durán hay 220 mil personas que cobran el BDH y están aptas para cumplir el trámite.

El presidente de la República, Rafael Correa indicó en el último enlace ciudadano que deberán acudir con su cédula, cárnet de beneficiaria del BDH y la planilla de luz a los puntos de atención del Ministerio de Inclusión Económica y Social, a sus respectivas empresas eléctricas o llamando al 1800 00 20 02.

El financiamiento será a través de la planilla de luz y se podrán pagar hasta en 6 años. La cocina de inducción que no tiene horno tendrá un valor de $200 y vendrán con el juego de ollas. La cocina que tiene horno costará $300.

Los modelos chinos son una encimera de inducción de 4 focos (hornillas) y una cocina de 4 focos y horno eléctrico, en los dos casos se incluye un juego de ollas, según lo anunciado por el presidente Correa.

Para quienes no pertenezcan al grupo de los que reciben el bono, otro beneficio es la disminución en el precio de las cocinas con horno incorporado, que costarán desde $ 300, incluyendo las ollas.

Las familias que opten por el crédito de una cocina con horno tendrán que pagar $ 5,10 mensuales, mientras que quienes elijan las encimeras cancelarán $ 3,40 al mes.

El valor de la planilla de energía eléctrica no subirá hasta 2018, se entregarán gratis hasta 80 kWh/mes para la cocina de inducción, después de 2018 esos 80 kWh/mes con el funcionamiento de las hidroeléctricas costarán $ 3,20.

Por otra parte, las cocinas a gas que se reciban se van a chatarrizar.

Con este incentivo no solo se busca sustituir el consumo de gas licuado de petróleo, sino que se genera utilidad para las 8 hidroeléctricas que se construyen. (VCV / MIES / La Nación)