Opinión

Empecemos por el principio

Kirolak Marketing Deportivo

Ab. Sylvia M. Meneses Echeverría

Máster Internacional en Gestión y Marketing Deportivo

@pilumeneses

kirolak.sportsmanagement@gmail.com

El mundo del deporte cambió y mucho. El entorno que hoy rodea al deportista es muy distinto al que se vivía hace diez o veinte años, y lo cierto es que ningún país puede ni debe vivir alejado de esta realidad. Hoy en día no basta con conformar un club y contratar jugadores que compitan semana a semana. La demanda de hoy te empuja y casi exige implementar una estructura empresarial con un modelo de gestión deportiva definida; claro está que esta realidad siempre deberá ajustarse a muchas otras variables que en su momento analizaremos.

En términos generales la integración del marketing al deporte como ciencia especializada es relativamente reciente y su grado de influencia y evolución variará mucho dependiendo de la zona geográfica donde se concentre. Ya lo decíamos en el escrito anterior que Estados Unidos y Europa son quienes llevan la delantera, mientras que en América Latina aún hay mucho camino que recorrer.  Situación que permite un universo de posibilidades para comenzar a trabajar desde ahora.  La clave está en comprender por qué es tan importante profesionalizar a la industria deportiva y cuáles son los beneficios.

Para poder llegar a la profesionalización del deporte hay que agotar muchas etapas y retroceder en el tiempo para entenderlo. De esta manera llegamos a  descubrir las primeras muestras de inserción que tuvo el marketing en el deporte, esto ocurrió a finales de la década del 70 cuando el CEO de Nike  se dio cuenta que su producto sería más exitoso si lo ligaba a la figura de un deportista profesional destacado. Claro está que este atleta no podía ser cualquiera, y fue así que ya en la década de los ochenta Nike dio un golpe de mercado que cambió la historia del deporte y el marketing para siempre, fichando a un hasta entonces desconocido jugador de baloncesto  llamado Michael Jordan.

Las zapatillas deportivas Air Jordan fueron el calzado deportivo más vendido de todos los tiempos. La asociación Nike – Michael Jordan se convirtió en la primera muestra de lo que hoy conocemos como patrocinio deportivo personal, hacer de un atleta una marca era algo impensado, y la compañía norteamericana lo hizo.  Otro hito fue que la figura de Jordan trascendió las canchas de baloncesto para llegar a convertirse en un personaje mundialmente reconocido. Esta situación dio la pauta para que el deporte se integre con otras industrias en aras de su expansión. Nike no sólo patrocinaba a sus atletas, sino que afianzaba la marca de la empresa al tiempo que convertía a estos deportistas en grandes celebridades.

La historia de Nike y Michael Jordan es la raíz de lo que hoy vemos en el marketing deportivo. Las primeras industrias con las que se asoció el deporte fueron el espectáculo y la moda, sin embargo su crecimiento no se detuvo ahí. Con el pasar del tiempo el deporte y el ocio comenzaron a ocupar mayor espacio y a generar mayores ingresos económicos. Esta fue la puerta de entrada para que se fueran sumando todo tipo de industrias y negocios,  tales como la tecnología, la publicidad, las bebidas, los alimentos, y muchos otros sectores que conforman hoy en día este inmenso mercado deportivo que mueve diariamente millones de dólares a nivel mundial.

Esta es la realidad. El deporte es uno de los mercados más importantes del mundo y su expansión parece no tener límites, situación que demanda un orden, una estructura y una profesionalización cada vez más exigente. La profesionalización inevitable de todos quienes son partícipes directos o indirectos en todas las actividades de este apasionante mercado.