Opinión

EMERGENCIA NACIONAL…

Dr. Jorge Norero González/Guayaquil

 

Una vez más queda demostrado, que mientras nos gobiernen los corruptos de cuello blanco, quienes además han demostrado TOTAL INEPTITUD y harta MALA FE, la nación ecuatoriana seguirá por la pendiente descendente, de la decadencia, la declinación y la tragedia.

A la grave situación de la inseguridad, debemos agregar la incompetencia del Estado y de los gobiernos descentralizados, en el mantenimiento de puentes, desazolve de ríos, esteros, fortalecimiento de muros, que tiene prácticamente aislados a muchos sectores del país, sin que nadie rinda cuenta porqué han actuado con competencia y responsabilidad, en sus obligaciones como funcionarios públicos.

El famoso fenómeno del niño, anunciado que vendría apropiadamente hace un año, supuestamente obligó que se organicen una serie de acciones, se movilicen recursos, para evitar posibles desastres, inundaciones, deslaves, en aquellas áreas vulnerables, evitando mitigar las zonas de riesgo y propensas a desastres…

Hoy vivimos las consecuencias de toda esta ineficiencia y atracos, por parte de toda esta casta de saqueadores, como consecuencias de la etapa invernal, porque no es el fenómeno del niño el que ha producido toda esta grave situación, son los inviernos normales, que hemos visto que ha crecido en intensidad en febrero, marzo y quizás Abril…

De continuar las lluvias en mayo, junio, Julio, meses en que se supone entramos en el verano, allí sí podríamos vernos con el fenómeno del niño, situación anunciada tanto por organismos internacionales, así como nacionales…

Se suponía con estos anuncios, que tanto los ministerios de obras públicas, secretaria de riesgos, las prefecturas, municipios, debían fortalecer puentes, y toda la infraestructura más vulnerable, preparándonos para este evento. Se anuncio la adquisición de puentes bailey, para colocarlos de manera urgente e inmediata, allí donde la naturaleza no puede ser controlada cuando aumentan los caudales de agua, producida por las intensas lluvias, y las palizadas que arrastran, lo que ponen en riesgo los puentes, alcantarillas y los muros de las riberas de los ríos y esteros…

Por ahora hay que movilizar toda la maquinaria pública como privada, y en esto necesitamos de manera urgente, un equipo de líderes responsables y técnicos, que con experiencia hagan su trabajo de manera patriótica y sacrificada. Lamentablemente no tenemos ese equipo de líderes, estamos en manos de jóvenes y de pillos, de manera qué nuevamente los miembros de Fuerzas Armadas, a través del Cuerpo de Ingenieros del Ejército, deben movilizar todos sus equipos y liderar todas las operaciones que el país demanda, para ESTABILIZAR, todos aquellos sectores que están en grave situación y evitar el colapso de la economía, pérdidas de vidas humanas, escasez de alimentos y productos de primera necesidad, etcétera.

Aquí es donde deben activarse los protocolos de situaciones de emergencia y de manejos de crisis y desastres, movilizando a sectores como los hospitales, organizaciones como Cruz Roja, Defensa Civil, ya no para fotos y proclamas de discursos, para actuar y hacerse presentes, con alimentos, medicinas, tiendas de campaña, vituallas, refugios, protegiendo la vida de los damnificados y de poblaciones enteras.

Desde hace más de un año, advertí de las consecuencias si no nos preparábamos con responsabilidad, ante estos desastres que se podían evitar y prever, y que como en el caso de la población de Echandía, construcciones asentadas irresponsablemente en las orillas del río, han sido arrastradas ante la fuerte corriente del río, y nadie evitó que se asienten esas construcciones…

Urge por tanto desalojar a todas aquellas personas en áreas vulnerables, para evitar pérdidas de vida humanas en todas las zonas de alto riesgo, activar los refugios, controlar el stock de medicinas, alimentos, evitar la especulación, los saqueos de viviendas, etcétera, etcétera…

Que Dios proteja a todas aquellas personas que están atravesando cualquier calamidad, pero que también castigue a todos aquellos pillos, que se enriquecen con la desgracia ajena y hacen su agosto en plena situación de emergencia y zonas de desastres.

Semper Fi.