Opinión

Emelec vuelve a empezar de cero

Lcda. Diana Ochoa/Guayaquil.

 

 

La salida de Christian Nasuti de Emelec refleja, una vez más, la falta de estabilidad que ha marcado al club en los últimos años. El argentino llegó en un momento complicado y, aunque consiguió algunos resultados, no logró darle al equipo la reacción que necesitaba para alejarse de la crisis deportiva.

Pero más allá de discutir si Nasuti debía continuar o no, la pregunta de fondo es: ¿cuántos entrenadores más necesita Emelec para encontrar el rumbo? Cambiar de técnico constantemente puede convertirse en una solución momentánea que no ataca los problemas estructurales del equipo.

Nasuti tuvo responsabilidad en el rendimiento, pero no toda la responsabilidad. Un plantel que no responde, decisiones dirigenciales cuestionadas y la presión permanente de una institución golpeada terminan condicionando a cualquier entrenador.

Ahora llega Ezequiel Medrán con la misión de cambiar el panorama. Sin embargo, sería un error pensar que un nuevo técnico, por sí solo, resolverá todos los problemas.

Emelec necesita estabilidad, planificación y decisiones firmes. Si cada mala racha termina con un nuevo entrenador, el club seguirá atrapado en un círculo vicioso del que parece no encontrar salida.