Opinión

¿ELLOS O NOSOTROS?

Henry Silva Viteri/Guayaquil.

La delincuencia se ha tomado el Ecuador y ha contaminado a todos los estratos de la sociedad. Delinque el rico, el de la clase media y el pobre, en cualquier provincia de nuestro país la delincuencia ataca a los ciudadanos que nos tienen en el borde de la histeria porque vivimos con el temor y la angustia de no saber en qué momento nos roban o perdemos nuestra vida.

Delincuentes han existido siempre, pero la corrupción, el narcotráfico y el crimen alcanzaron su máxima expresión bajo la tiranía del degenerado Mameluco Correa y su podrida corte, se apoderó de todos los poderes del Estado para manejar la justicia y liberar a su horda de delincuentes, con las Fuerzas Armadas y la Policía protegió el tráfico de drogas y eliminó la base de Manta para convertir a Manabí en territorio no de nadie sino de las mafias de las drogas.

Para que este naciente negocio floreciera se le ocurrió poner en circulación la carta del consumo de drogas despenalizando a consumidores y traficantes echando a perder a toda una generación de jóvenes y niños ecuatorianos que son ahora los que asaltan, asesinan y los sacapintas que nos tienen aterrorizados.

En el estrato alto de la sociedad están los “empresarios” que se prestan para desfalco, lavado de dinero, testaferrerismo y abuso con sus trabajadores; entre la clase media y también baja de nuestra sociedad está la basura política que fue institucionalizada por el narco tirano Mameluco Correa, estos pillos se dedican a saquear las arcas del Estado, a hacer negociados, vivir de las coimas, estos actos delincuenciales los vemos en el antro (Asamblea), en entidades del Estado en donde para atendernos nos piden dinero.

Esto es un crimen terrible, porque en el momento que roban el dinero del Estado dejan sin atención en hospitales a niños y adultos, sin educación a los ecuatorianos y sin fondos para atender las necesidades básicas del país. Somos testigos de miserables muertos de hambre que ahora nadan en la abundancia o están prófugos gozando del dinero robado.

La delincuencia es un cáncer que se presenta como un tumor maligno, muchos de estos tumores son tan virulentos que acaban con la vida de los enfermos que la padecen, cuando esto se presenta hay dos alternativas, o nos dejamos atacar por ese maligno tumor o lo eliminamos.

La solución más idónea es la de extirpar el tumor, sacarlo de raíz y una vez eliminado iniciar un proceso de recuperación para que ese tumor maligno no vuelva a aparecer. Todo cáncer de delincuencia sea este político o criminal no vuelva a fastidiados la vida.

Todo lo que está ocurriendo me recuerda a él octubre negro del año 2019, cuando Mameluco Correa financió junto con Maburro y los “sucios” del Socialismo Siglo XXI la revuelta para derrocar al gobierno de su socio Wheelchair Man Lenin Moreno, ahora tiene un nuevo socio que es VPM Nebot.

¡O son ellos o somos nosotros! No es posible que los ecuatorianos tengamos que vivir con el temor de salir porque en cualquier momento nos asalten o nos maten, los delincuentes y sus patrocinadores no tienen derechos, deben ser eliminados y si los estúpidos defensores de los derechos humanos se oponen que se vayan con esa basura.

Sr. Lasso estamos en estado de excepción y la delincuencia no da tregua, hay que acabarlos de una vez por todas.