Opinión

Ella y yo

María Sol Camacho B.

solcamacho@uees.edu.ec

Desde Guimaraes/Portugal para La Nación de Guayaquil-Ecuador.

 

 

 

En Portugal, el día de la madre se conmemora el primer domingo de mayo; así que permítanme compartir unos párrafos sobre la fantástica mujer que me llevó en su vientre.

Si hay algo que caracteriza a mi mamá es su paz, no solo sus allegados lo repetimos, quienes la han tratado poco lo afirman, con una frase que perdí la cuenta, las veces que escuché: “Ud. transmite paz”. Es precisamente esa quietud en su alma, la que nos tranquiliza a mis hermanos y a mí, cuando hemos tenido que atravesar turbulencias. Puedo aseverar que en mis momentos más incendiarios, ella ha logrado con sutileza calmar al dragón que duerme en mí.

Nunca ha sido una mujer gastadora, todo lo contrario tengo impregnado en mi memoria cada lugar que íbamos juntas para ahorrar, desde supermercados, mercados, ferreterías, el correo, distribuidoras etc. A mis treinta y tantos, puedo decir que sé administrar una casa. Recibí una masterclass de economía del hogar, de la mejor. Por otra parte, tampoco crecí con alardes innecesarios ¿para qué hacer ruido sobre lo que se tiene o no? La discreción ante todo.

Siendo una mujer de baja estatura, el tamaño de su fe, la sobrepasa ampliamente, hasta el sol de hoy la he visto perder la cabeza, ni siquiera cuando el covid estuvo cerca de llevársela. En lo personal ha sido el Cirineo de mi vida, mi hombro para llorar, mi porrista (aunque ella fue cachiporrera) de cualquier logro.

Siempre se ríe de mis comentarios o chistes, así los haya repetido 500 veces, en ciertos aspectos somos polos opuestos, ella cree en la oportunidad # 784, yo haciendo méritos llego a la tercera, ella en todo momento posee una gran espiritualidad, yo suelo ser terrenal, ella concilia entre las partes, yo me armo para la guerra. A veces se ofusca un poco cuando olvida ciertas cosas, en cambio yo en ocasiones quiero mandar a volar mi memoria.

Es mi gran confidente, sabe si estoy apagada tan solo al escucharme, como no es difícil suponer hablamos bastante, a veces más de una vez al día, con mayor razón si estoy cocinando y necesito un recorderlis. Entre tanto que me ha enseñado está que a los hijos se los ama con libertad, aunque nos extrañamos, está completamente feliz de verme realizada sin reproche alguno.

Estoy consciente de lo bendecida que he sido al tenerla, siempre me ha inculcado que sea una buena persona, sin percatarse lo mucho que anhelo parecerme a ella. Según sus amigas a quienes me refiero como “las chicas” (me conocen desde la barriga) tenemos la voz muy similar, así que por algo se empieza. A este fantástico personaje sacado de fábulas llamo Lolita y para ella soy su Benjamina.

Así que Lolita has tuya cada una de estas palabras, gracias por ser mi inspiración, me has repetido incontables veces que soy tu Sol, pero tú posees una luz que no alcanzas ni a imaginar. Al igual que yo he derramado lágrimas mientras escribo, se que lo harás cuando leas. Espero que sientas mi amor y admiración en cada línea. Feliz día!