Ciencia

El virus MERS cierra más colegios y dispara la alarma social en Corea del Sur

El Gobierno mantiene en secreto la lista de centros en los que se trata a los infectados para evitar que cunda el pánico en sus alrededores.

SEÚL.  Las autoridades surcoreanas tratan de calmar la fuerte alarma social tras aumentar y a 35 los infectados por el coronavirus en el país asiático, mientras más de 1.600 personas siguen aisladas y más de 900 colegios permanecen cerrados.

Un total de 916 centros de primaria, secundaria y bachillerato (casi un 5 por ciento de los 20.000 en todo el país) han suspendido las clases para prevenir la propagación del también conocido como Síndrome Respiratorio de Oriente Medio (MERS-CoV), que sumó hoy 5 nuevos casos, informó el Ministerio de Sanidad.

La enfermedad, que de momento carece de vacuna o tratamiento, está creando una creciente alarma social en Corea del Sur, donde la gente está comenzando a salir a la calle con mascarilla y muchos evitan frecuentar hospitales o lugares concurridos.

En un intento de evitar el caos la policía ha comenzado a perseguir a quienes difunden en las redes sociales rumores falsos sobre la enfermedad que puedan crear desconcierto en la población, y de momento han detenido a dos internautas que citaron hospitales en los que supuestamente había pacientes de MERS.

 El número de personas aisladas o en cuarentena por haber estado en contacto con pacientes del virus ha superado ya las 1.600, de los que 80 son soldados del Ejército, donde se ha producido al menos un caso.

El Gobierno también ha mostrado preocupación por el efecto negativo que el brote de coronavirus pueda causar a la imagen del país y para ello ha creado un grupo de trabajo que estudiará posibles medidas, informó la agencia local Yonhap.

La reacción del ejecutivo responde a las cancelaciones en masa de viajes de visitantes extranjeros -7.000 solo hoy principalmente de turistas chinos- que amenazan con generar un efecto negativo en la cuarta economía de Asia.

De momento se ha confirmado la muerte de dos personas por MERS a principios de esta semana, mientras otro paciente de 83 años que se sospecha era portador falleció ayer, aunque aún se desconoce si tenía el virus o si éste fue la causa de su muerte ya que también padecía una insuficiencia renal.

El asunto ha afectado incluso a las relaciones con Corea del Norte, que solicitó detectores de temperatura corporal para controlar al personal surcoreano que accede al complejo industrial conjunto de Kaesong, petición que ha obtenido una respuesta positiva de Seúl.

 El nuevo coronavirus, cuyo auge fue hace un año en varios países de Oriente Medio, tiene una mortalidad del 40 por ciento aproximadamente, según la OMS, y no puede ser combatido con vacunas o tratamientos, aunque su contagio tampoco es fácil y requiere un contacto muy directo.

Expertos surcoreanos han apuntado que en este nuevo brote la tasa de mortalidad podría ser menor, ya que ahora se conocen las causas del virus.

Desde que fuera detectado el primer caso en Arabia Saudí en 2012, unas 1.160 personas en 24 países han sido confirmadas como portadores del MERS-CoV. (Efe/ La Nación)