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El vía crucis de Llori desgasta más a la Asamblea

La conformación de la Comisión Multipartidista que analizará la posible destitución de Guadalupe Llori agitó más los ánimos en la Asamblea.

 Desde la mañana del 27 de abril de 2022, las ruedas de prensa fueron incesantes. Los jefes de bancada, los independientes, los separados y los rebeldes opinaron sobre la decisión de 81 asambleístas, quienes la noche anterior votaron por la conformación de la Comisión Multipartidista que evaluará si la presidenta de la Asamblea, Guadalupe Llori, incumplió las funciones para las que fue elegida.

La sesión 772 se desarrolló en completo caos. Los gritos y las burlas de los legisladores marcaron el momento en el que Llori cedió la dirección del Pleno al vicepresidente, Virgilio Saquicela, y se fue a sentar a su curul. Ya en su silla, se quedó un par de horas más hasta que salió de la sala Nela Martinez. También se retiró la Bancada por el Acuerdo Nacional (BAN) y CREO.

Luego de ese acto, se afianzó la nueva mayoría, conformada por PSC, UNES, los rebeldes de Pachakutik y algunos independientes. Ellos resolvieron crear la Comisión, sin importar que la medida cautelar interpuesta por Llori seguía vigente.

A pesar de eso, la Presidenta jugó una nueva carta y a las 21:00 se conoció que la Fiscalía recibió una denuncia penal contra los 81 asambleístas por el delito de “incumplimiento de decisiones legítimas de autoridad competente”, es decir, porque actuaron en contra la decisión de un juez.

Durante la cuestionada sesión, el asambleísta Mario Ruiz recomendó los nombres de Peter Calo del ala rebelde de Pachakutik, Pamela Aguirre de UNES, Lucía Placencia de ID, Jhon Vinueza como independiente y Pedro Zapata del PSC para que integren la Comisión.

Inconformidad y demandas

Ricardo Vanegas, asambleísta de Pachakutik dijo que “hay vicios de origen” en la sesión. Habló con mucho recelo y aclaró que él se abstuvo.

Juan Fernando Flores, jefe de bancada del BAN, aclaró que quienes crearon la Comisión cometieron varios errores. Por ejemplo, no incluyeron a las cinco bancadas legislativas, incumpliendo el artículo 18 de la Ley de la Función Legislativa. Al ignorar las medidas cautelares, también fueron en contra de un fallo judicial y “tendrán que responsabilizarse de sus acciones”, puntualizó Flores.

Pamela Aguirre, asambleísta de UNES e integrante de la Comisión Multipartidista, dijo a la prensa que “todavía no leía la denuncia calificada por el CAL”.

Peter Calo, otro miembro de la Comisión, en cambio, dijo que representa a Pachakutik… aunque Pachakutik no lo reconoce como parte de ese Bloque.

Lucía Placencia reveló otro nudo. Dijo que no se había tomado en cuenta que su bancada, la Izquierda Democrática, protestó y se retiró del Pleno antes de conformar la Comisión. No obstante, aseguró que luchará por mantenerse como miembro activo en la evaluación de Llori.

El abogado de la Presidenta de la Asamblea, Julio César Sarango, advirtió que lo actuado en la sesión 772 es “nulo de nulidad absoluta”. Eso lo debe dictaminar la Justicia luego de analizar la denuncia penal interpuesta contra los 81 asambleístas, quienes podrían ir a prisión si la autoridad así lo considera.

Con este panorama, se ve lejos una solución al caos legislativo. Para los analistas consultados por LA HORA parecería que cada nueva decisión del Pleno hunde más a la Asamblea y a su Presidenta en ‘arenas movedizas’.

“No vamos a tener nada productivo de la Asamblea estas semanas”, asegura el abogado y politólogo Arturo Moscoso quien cree que la convulsión continuará hasta que logren sacar a Llori. “Es lo único que les interesa”, dice.

Moscoso considera que la nueva mayoría de oposición liderada por el correísmo, tiene el interés de mover todas las fichas con el fin de lograr que Rafael Correa regrese porque “sin Correa no hay correísmo”.

“Seguramente cuando logren sacar a Llori vendrán otros temas, como la comisión de la verdad, para tratar de revivir el correísmo. A eso apunta todo, además del interés de tomarse los organismos de control”, asegura Moscoso.

Según el nuevo informe del Barómetro de las Américas, el 64% de los ecuatorianos cree que más de la mitad o todos los políticos son corruptos. Con las últimas actuaciones de la Asamblea es posible que el número de ciudadanos que desconfía en la democracia siga en aumento. “Esto es peligroso porque es el germen para caer en cualquier discurso populista y autoritario”, concluye el catedrático. (GVL)

 

Diario La Hora