Opinión

El Tokte atrae a sus clientes con alimentos saludables

Hace ocho años su familia buscaba alternativas para alimentarse sanamente y mejorar su salud.

El emprendedor cuencano Marcelo García recuerda que, tras investigar, se encontraron algunas opciones, pero también se identificó que otras personas tenían el mismo objetivo.

La familia optó por abrir un pequeño local en el Centro Histórico de la capital azuaya para vender jugos naturales que combinaban frutas con vegetales. Sus principales clientes fueron los jubilados extranjeros que empezaban a radicarse en Cuenca; el local se llamaba Live Green.

Ellos fueron clave para el crecimiento del negocio porque hicieron recomendaciones para diversificar la oferta con el uso de moringa, chía, espirulina, cúrcuma o yogur griego.

Posteriormente, la familia contrató a una nutricionista para que asesore en la elaboración de nuevas recetas de jugos y así cubrir las necesidades de los clientes.

Eso atrajo a nuevas personas porque, además, coincidió con la tendencia de mejorar la salud mediante una comida sana, dice García. Este año la familia decidió cambiar el nombre a El Tokte para tener identidad en el mercado nacional y que sea atractivo para los extranjeros y ecuatorianos. Fue una sugerencia de Carmen Guillén, quien es abuela de García.

El objetivo del negocio es ofrecer comida sana, que se comparta con la familia o amigos. Según García, antiguamente las personas se reunían para golpear los toctes, por ello el nombre se relaciona con este propósito.

“Queremos regresar a nuestras raíces y promover el consumo de alimentos andinos. Buscar en la naturaleza alternativas para alcanzar un mejor estilo de vida”, señala el emprendedor, que se encarga de la administración.

Además de una variedad de 20 tipos de jugos prensados al frío con frutas y verduras o batidos, este negocio ofrece almuerzos vegetarianos y veganos por un valor de USD 4. Incluye, sopa, plato principal, bebida y postre.

De lunes a sábado reciben 70 comensales al día, en promedio. El 70% es ecuatoriano y el resto extranjero. Son jóvenes desde los 15 años hasta adultos mayores. Los batidos o jugos (16 onzas), por su parte, cuestan USD 3,50.

Para la preparación de los almuerzos, dice García, cuentan con especialistas en comida tradicional, vegetariana y vegana. “La oferta es variada, por lo que no repetimos el mismo plato sino hasta después de tres meses”.

Adicionalmente, comercializan 15 de los denominados superalimentos. Entre estos están cúrcuma, maca, moringa, acai, quinua, amaranto o espirulina. Venden en presentaciones desde 50 gramos hasta una libra.

El Tokte también cuenta con sal del Himalaya, aceite de coco, harinas libres de gluten, vinagre de manzana, especerías, frutos secos, entre otros. Al día vende 40 unidades. En este establecimiento facturan USD 10 000 al mes. El negocio posee una planta para elaborar yogur griego, que se comercializa en su establecimiento, en cadenas comerciales a escala nacional y 20 tiendas especializadas de la capital azuaya. Este producto genera otro ingreso por USD 10.000 mensuales.

En esta planta, que está en funcionamiento desde el año pasado, los emprendedores elaboran 1 000 litros de yogur griego cada semana. “Nuestro producto tiene una diferencia grande si se compara con la competencia porque solo se elabora con dos ingredientes, que son la leche y cultivo láctico. Tiene un sabor y textura únicos, por eso crecimos en el mercado”, manifiesta.

García señala que es una actividad en crecimiento porque las personas cada vez buscan alimentos naturales para mejorar su condición. “Los clientes buscan yogur sin saborizantes, estabilizantes y conservantes”.

La ubicación estratégica del local en el Centro Histórico de Cuenca permitió la exposición de la marca, que se apoya a través de las redes sociales como Facebook e Instagram, dice el emprendedor.

De esta última forma se enteró la cuencana Gabriela Alvarado, quien es cliente frecuente de El Tokte. Ella y Oswaldo Torres señalaron que es una alternativa “muy buena” para comer sano en esta ciudad. Además, compran frutos secos y yogur griego.

Por: www.enfoque.global