Opinión

El tiempo

Ana Clara Amábile

Desde Buenos Aires-Argentina para La Nación de Guayaquil-Ecuador

Cuando la espera tiene sabor amargo

y nada puede detener la angustia,

dicen que el tiempo cura…

Cuando la alegría del instante

colma el alma, como un aguacero,

dicen que el tiempo se detiene…

Cuando el duelo llega a esa instancia

en que nada tiene sentido

y solo la desolación invade,

dicen que el tiempo justo aparecerá para sanar…

Cuando el frío del invierno cala los huesos

agujereados de penurias,

quejumbrosos y vulnerables,

dicen que no hay mal que dure cien años…

Cuando la vida se apura

y le deja paso a la muerte

implacable y obcecada,

dicen que hay un tiempo para todo…

Cuando un momento de felicidad

eleva el espíritu más allá de la osadía

se hace eterno y efímero a la vez,

dicen que el tiempo se detuvo en un instante.

Cuando se pierde la oportunidad tan deseada

por tardar en abrazarla,

por rezagar la bienvenida,

dicen que el tiempo es tirano.

Cuando la risa compartida con un amigo

es un milagro que repara el alma rota

yo digo que el tiempo

es el bien más preciado y mágico que existe.

El tiempo no tiene explicación,

comienza, sucede, corre, termina

y vuelve a empezar

sin que nadie pueda detenerlo.

Pero no perderle pisada,

escuchar siempre la risa del viento

y respetar su existencia,

nos convierte en sabios caminantes.