Opinión

EL TEMIBLE LEONIDAS IZA.

Antonio Aguirre Medina/Guayaquil
antonioxaguirre@gmail.com.

Como dice el viejo dicho: “Hazte fama y échate a la cama» le cae como anillo al dedo al insurrecto desestabilizador, líder de los ponchos bicolores -rojos por afuera y dorados por adentro-.

No son competencia, más bien son utilizados por el mayor corrupto de la historia que desde un ático belga sigue dirigiendo los destinos de un país sin líder que lo guíe por el rumbo correcto.

Lasso pudo haber sido un magnífico organizador, pero no supo aprovechar su indiscutible triunfo electoral al rodearse de los enemigos correistas y, de incompetentes empleados de su emporio financiero que poco aporte han brindado al país.

Su desgaste acelerado difícilmente lo podría recuperar, más posibilidades se podrían presentar con las flamantes elecciones internas en el poder Legislativo y las entidades de control, con los futuros nuevos representantes que serían nombrados por una mayoría adversa a los intereses del Gobernante el país estaría por tener un colapso democrático en el corto plazo.

El poder indígena no llega al 8 % de la población que ancestralmente son desunidos y la aceptación popular de la Asamblea Nacional apenas puede llegar a un 5%, ninguno de los dos porcentajes en circunstancias normales desestabilizaría a un gobierno sólido y fuerte que no son las cualidades del actual.