Opinión

El ser humano y su Codicia.

Por: Tony Cedeño/ Portoviejo
Escritor / Poeta /Motivador

La actitud como la práctica qué demandan sino la decisión de hacer, de crear y de difundir esto es la muestra del trabajo de cada ser humano comprometido a ser, a realizar y a cumplir. ¿Entonces como ser racional por qué destruye, por qué desarma lo constituido y por qué así mismo se denigra? Debe existir una razón muy poderosa para estos sucesos porque si no se encuentra si no habita en la razón de nada le sirve su apariencia doctrinal con que ante la sociedad es una fuente de inacabable de corrupción.

Podemos construir en oro todo, ubicar el mármol más suntuoso en las escaleras, poseer las habitaciones llenas de alfombras de altísima plusvalía donde las columnas de un palacio son poca cosa, presumir el reloj más fino, gozar del auto más caro, volar y navegar en busca de los paseos más hermosos donde solo llega la imaginación de un pobre económicamente hablando pero y qué de nuestro interior, cómo está nuestra conciencia, de qué manera he podido edificar los cimientos de mi personalidad porque puede más en mí la fascinación por el hurto que llena mi cuenta bancaria como mi codicia.

Murmuro, leo en los ojos y me profundizo en la mirada del otro y solo hallo éxtasis y pecado a borbotones, me he convertido en una marioneta que obedece al demonio y conmigo camina la muerte y me llevo por delante a quien intente detenerme.

Pobre mundo, pobres hombres, pobres vidas. Hay tanto vacío y mi respuesta es la burla ante mi ambición que nada conoce de la verdad y no la espera.

Piensa y medita, hay más sabiduría en un pobre que se dedica a faenas agrícolas que en un diploma porque cuando te corrompes todo en ti se borra entonces de qué valen los estudios si no son para elevar la validez de una persona de bien, honesta y pulcra que es un ejemplo para imitar y no una escoria.

El pobre sigue con sus manos y sus semillas que son su altura y su valor, el corrupto cada día crea su propia tumba.