Opinión

EL SECTOR AGROPECUARIO Y LA VENTANA ROTA.

Emilio Gallardo González/Guayaquil

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La falacia de la ¨Ventana Rota¨, idea propuesta por el economista y filósofo liberal francés Frédéric Bastiat (1801 – 1850), nos ayuda a comprender cómo los daños más profundos en la economía y la sociedad a menudo son los menos evidentes. Asimismo, señala lo que vemos y lo que no vemos, evidenciando el concepto del costo de oportunidad.

Para ilustrar la falacia mencionada, Bastiat presenta el siguiente ejemplo: ¨ Imagina que un niño rompe el cristal de un comercio. Al principio, todos simpatizan con el comerciante, pero luego sugieren que el cristal roto beneficia al cristalero, quien comprará pan con ese beneficio, beneficiando al panadero, quien a su vez comprará zapatos, beneficiando al zapatero, y así sucesivamente.

Finalmente, la gente concluye que el niño no es culpable de vandalismo, sino que ha hecho un favor a la sociedad, creando beneficio para toda la industria¨.

Sin embargo, la falacia radica en que se consideran los beneficios del cristal roto, pero se ignoran los costes de oportunidad. El comerciante está obligado a comprar una ventana nueva, cuando quizás habría comprado pan beneficiando al panadero. En el conjunto de la industria, se ha perdido el valor de un cristal, y Bastiat llega a la conclusión de que “la sociedad pierde el valor de los objetos inútilmente destruidos” y que «la destrucción no es beneficio»

Si relacionamos lo anterior con el sector agropecuario, al no existir políticas públicas adecuadas para apoyar a los agricultores y ganaderos, los costes ocultos son significativos. Señalamos algunos de estos costos: la falta de desarrollo del sector agropecuario tiene un impacto directo en el progreso de las zonas urbanas, ya que, producto de la constante migración rural a las ciudades, estas no pueden satisfacer las demandas en servicios básicos, vivienda, empleo, salud, educación infraestructura etc. que los habitantes requieren, teniendo un impacto importante en el incremento de la pobreza, delincuencia y desempleo.

Igualmente, las inversiones en la agricultura contribuyen como una plataforma de lanzamiento para el desarrollo económico y social de una nación, a través de cinco componentes fundamentales: 1. Transformación de la producción primaria y dinámica de la cadena agro-productiva. (encadenamiento productivo). 2. Generación de divisas por la agroexportación. 3. Crecimiento de la demanda interna del sector rural.4. Liberación de la fuerza laboral agrícola para otros sectores de la economía 5. Transferencias de los excedentes económicos para impulsar la industrialización.

De la misma forma, para determinar si una política es buena o mala, deben analizarse sus consecuencias a largo plazo para toda la población, y no solo las que tienen lugar a corto plazo para una parte de esta. La falta de inversión en infraestructura agrícola afectará la productividad y competitividad del sector. La ausencia de incentivos es un obstáculo para la adopción de prácticas eficientes y tecnologías aplicadas. La carenciade acceso a créditos limitará la expansión de las actividades agropecuarias.

En resumen, no considerar al sector agropecuario como estratégico, es mantener en las decisiones esta falacia que consiste en enfocarse en lo que se ve, desestimando lo que no se ve.