Opinión

EL ROL DE LA BANCA EN EL “ECUADOR DEL ENCUENTRO” …

Por: Mario Ponce Lavalle – Quito

Es claro que la banca, dentro de la estructura de cualquier país desarrollado, es un actor fundamental y su sanidad financiera, garantiza el desempeño fluido de la economía y su consecuente crecimiento.

Aquellos que señalan peyorativamente a bancos y banqueros, se descubren como ignorantes y sectarios, pues no existe País, Reino o Estado, que se haya desarrollado adecuadamente, prescindiendo de la banca; actividad que se originó en Mesopotamia hace 3.500 años, y que se institucionalizó durante el siglo XIV en la Italia renacentista; es decir, hace ya 750 años aproximadamente.

1-ANTECEDENTES

En el Ecuador, los primeros bancos aparecen recién hacia finales del siglo XIX; empero el naciente Estado, cargaba ya con el peso de la deuda con Inglaterra -debido al proceso independentista- según reparto, poco equitativo que le tocó asumir al Departamento del Sur, o sea al naciente Ecuador, en 1830 al disolverse la Gran Colombia.

No fue sino, hasta la década de 1920, y bajo la presidencia de aquel ilustre lojano, como fue el Dr. Isidro Ayora, que la banca y su actividad económica, quedaron regularizadas y sometidas a la Ley Orgánica de creación del Banco Central del Ecuador en 1927; pasando a ser único emisor, bajo el concepto del “patrón oro” e incorporando los postulados derivados de la Revolución Juliana, que los recogió la asesoría de la Misión Kemmerer, creadora del BCE.

Este paso fundamental y estructural para la institucionalización del país, y de su actividad económica – que data de hace casi cien años- se acompañó con la creación de la Contraloría General del Estado y otras instituciones, cuya razón de ser, fue velar por la sanidad y desarrollo de la economía ecuatoriana.

De ahí en adelante, la historia del BCE ha sufrido varios efectos exógenos, como: la Gran Depresión en 1930, o la Segunda Guerra Mundial durante los 40’s o el proceso de endeudamiento agresivo durante los años 70’s y fundamentalmente hacia finales del siglo XX, cuando: el 70% de los bancos quebraron, la inflación estuvo a punto de descontrolarse, y la tasa de cambio se disparó en casi 10 veces dentro de un corto periodo de tiempo.

Todo este cuadro, desembocó en la adopción del dólar americano como moneda de curso legal, abandonando así al devaluado y débil Sucre, y perdiendo el BCE su rol de Banco Emisor y también, el de prestamista de última instancia para los bancos sobrevivientes del sistema financiero ecuatoriano.

Habiendo transcurrido 20 años de Dolarización, se puede afirmar sin temor a equivocarse, que aquella decisión, fue un acierto pleno; habiéndose convertido, en el mayor y mejor instrumento de estabilidad económica, SOBRETODO para las clases POPULARES, en razón del fortalecimiento de su capacidad adquisitiva debido al CRECIMIENTO REAL DEL S.M.V. y al bajísimo índice inflacionario; efecto que es el peor impuesto para los más necesitados.

Sin embargo, hoy los bancos, tienen que “caminar solos” y por ende, su solvencia y solidez a futuro -que es fundamental para resguardo de los recursos ciudadanos- depende de ellos mismos; la autoridad, se limita hoy a vigilar y dictar normas complementarias, para que se cumplan severos índices de solvencia y operatividad, tales como la Norma de Basilea.

2- EL ESCENARIO ACTUAL

Es así, como llegamos a la situación actual, donde NO se puede soslayar dos hechos relevantes:

  1. A) la severa crisis económica derivada de los 10 años del irresponsable gobierno de Rafael Correa (2007-2017), que expandió el presupuesto estatal en 6 veces, elevó el peso del Estado dentro de la economía, desde el 25% hasta el 48%, infló la deuda externa desde 13 mil hasta 70 mil millones, e incrementó el gasto en burocracia desde 3.150 millones anuales hasta casi 10.000 millones al final de su mandato.

! Y TODO ESTO SE HIZO, ¡MIENTRAS EL PAIS GOZÓ DE LOS MAYORES INGRESOS DE SU HISTORIA…! debido al alto precio de las materias primas, y NO a haber desarrollado efectivamente su economía… (¿Qué clase de economía estudiaría ese “genio” en la universidad…?)

  1. B) Los efectos de la Pandemia mundial por el C-19, que ralentizó de manera dramática, la ECONOMÍA A NIVEL MUNDIAL…! empujando al sector productivo -salvo muy contados sectores y actividades- a un escenario de forzosas e inevitables pérdidas, a consecuencia del estado de cuarentena total, exigida durante 75 días y cuarentena parcial por un año adicional…con jornadas a medias, pagos reducidos y escasez de materias primas; todo esto, dentro de un escenario deflacionario y ya castigado desde antes de la crisis sanitaria…

El nuevo gobierno, presidido por Guillermo Lasso -un conocedor directo y exitoso jugador dentro del ámbito financiero- se ha propuesto conseguir la inmediata REACTIVACIÓN ECONÓMICA del Ecuador: creando empleo y retornando cuanto antes a un escenario productivo de CRECIMIENTO REAL; esos fueron sus principales postulados de campaña, y hoy son sus premisas reales de gobierno…

¿Cómo poder lograrlo sin un rol proactivo y patriótico de la banca, que prestando y “haciendo banca” ayude a mover nuevamente el aparato productivo del país? Muy difícil imaginarlo de otra manera… es lo que deberá suceder…

De allí que, el caminar de la mano entre banqueros, agentes productivos y gobierno nacional, parece ser el UNICO CAMINO para conseguir el objetivo deseado y crecer TODOS, ¡al tiempo de crear riqueza…!

 ¡NO se podría concebir bancos sólidos y solventes, en medio de un país quebrado e inactivo…! ¿No es así…?

3- EL DILEMA

Por lo dicho, la banca deberá entender que, NO puede continuar manteniendo esquemas restrictivos y excesivamente conservadores respecto a sus clientes, en el sentido de exigir el “oro y el moro” en garantías, amén de exigir tasas financieras que dentro de una “economía de moneda dura”, son altas y no estimulan a los agentes directos del crecimiento y emprendimiento empresarial -que es la única vía de crear más fuentes de trabajo- mientras con el otro ojo, deberán vigilar adecuadamente, los niveles de solvencia y solidez de sus bancos…

La banca tiene que ser consciente, de que mientras prácticamente la totalidad del sector productivo entró en pérdida, el sector financiero ha seguido ganando y teniendo utilidades ( y que bueno que así haya sido…) como demuestran sus estados financieros cerrados del ejercicio 2020; mismos que reflejan no solo haber ganado en medio de la crisis, sino también, el haber PROVISIONADO MUY FUERTES CANTIDADES de recursos (El sistema aprovisiono en 2020, 1.071,3 Millones de dólares, que respecto de 2019 significó: +78,40% Bcos. Grandes (4), +62,22% Bcos. Medianos (9), -17,27% Bcos. ¡Pequeños (11)! ojo!, que, a la larga, es un capital de trabajo surgido dentro del mismo ejercicio económico; es decir: es otro tipo de “ganancia” reservada por ellos, para momentos críticos que podrían producirse…

Hay que tener presente, que esos recursos salieron del giro del mismo negocio, y que hoy, es momento de abrir la mano, con prudencia y cuidado, si, pero a la vez con generosidad y sentido de retribución hacia la Patria…

¿Constituye este un dilema o una contradicción…?  ¡Podría ser… pero otra verdad incuestionable es, que, si no lo hacen y no lo hacemos al hacer un buen y correcto uso de esos préstamos, pronto estaremos ante escenarios caóticos, como aquellos que algunos de nuestros vecinos hoy mismo están viviendo, con verdadero estupor y alta dosis de incertidumbre hacia el futuro…!

¡Hacer banca, es prestar dinero para recuperarlo con los intereses pactados y crecer junto a los actores económicos…!

¡Hacer banca NO ES cerrar la llave, enconcharse bajo un escudo y vivir de que los otros se ajusten el cinturón hasta desfallecer…! Ese camino tiene un límite, y el límite es la extinción del agente económico…

El gobierno, que conoce a la perfección este ámbito de la economía, tiene la obligación de normar y exigir una actitud pro activa de la banca con mejores condiciones financieras, pero a la vez, es su obligación estimularla debidamente en campos rentables…como contrapartida a preservar su solidez, que es a la larga, la seguridad de todos…

El Ecuador, es hoy por hoy, un país costoso debido al escenario de “moneda dura”, en el que nos desenvolvemos… y no debería tener un costo tan alto del dinero (tasa financiera) que merma la intención de invertir.

Pero a su vez, esta economía dolarizada, constituye el atractivo sine qua non para un inversionista extranjero -si se otorga SEGURIDAD JURÍDICA a la inversión- y podría ser un gran filón de crecimiento, sobre todo hoy, cuando países como Chile, Perú y Colombia, han entrado a un ambiente político regresivo, y de medidas contrarias al liberalismo económico.

Si el gobierno de Lasso, logra sortear exitosamente, este muy estrecho camino de “estimular y a la vez exigir” a todos los agentes económicos, pero principalmente a sus ex colegas de la banca, TODOS GANAREMOS a futuro… y tal vez, ¡logremos vislumbrar un horizonte promisorio…!

Si fallamos en este intento… será muy improbable un futuro halagüeño, de ahí, ¡que el rol de la banca en el “Ecuador del encuentro” se vuelve algo PRIMORDIAL Y DECISIVO…! Estamos amarrados para bien o para mal…

Agradezco a USEK GLOBAL la data respecto del sistema financiero local.