Ciencia

El Raspberry Pi Zero puede ser el invento del año

El sistema operativo que corre se llama Raspbian y puede ejecutar aplicaciones como Scratch, Minecraft y Sonic Pi, además de las que desarrollan los usuarios.

EEUU. Raspberry Pi puede ser la organización más importante, pero menos reconocida, en todo el mundo de la tecnología. Aunque no cuenta con las credenciales –y mucho menos los bolsillos– de Apple, Google o Facebook, esta organización sin ánimo de lucro tiene una misión realmente loable. Con su fundación en 2006, Eben Upton, Rob Mullins, Jack Lang y Alan Mycroft, de la Universidad de Cambridge, querían bajar los costos de la computación lo más posible para que más personas puedan programar. Ellos quieren eliminar las barreras de entrada para que el costo de un computador deje de ser un obstáculo en el mundo de la ingeniería de sistemas.

Su nuevo computador, el Raspberry Pi Zero tiene un costo de solo cinco dólares (entre 13.000 y 15.000 pesos colombianos). Fabricado en Gales, el Pi Zero es una ‘board’ completa que tiene un procesador Broadcom BCM2835 de 1 GHz, que lo hace 40% más rápido que el Raspberry Pi 1. Además, tiene 512 MB de SDRAM, una ranura para microSD y puertos microUSB para transmitir energía y datos. Además, tiene un miniHDMi para sacar video en 1080p a 60 cuadros por segundo.

Es el Raspberry más pequeño que han fabricado, con dimensiones de 65 milímetros por 30 mm por 5 mm. El sistema operativo que corre se llama Raspbian y puede ejecutar aplicaciones como Scratch, Minecraft y Sonic Pi, además de las que desarrollan los usuarios. En la página de la compañía está toda la documentación para los fanáticos, entusiastas y programadores que quieran jugar y experimentar con el Pi Zero.

Anteriormente, el Raspberry más caro oscilaba entre los 20 y 30 dólares. Ahora, con esta reducción tan significativa, la organización está cada vez más cerca de cumplir su misión de que casi cualquier persona pueda programar.

El nuevo Raspberry tiene el potencial de ser el invento más importante del año. Con este nuevo sistema, los colegios y las instituciones educativas pueden tener cientos de computadores para poder enseñar a programar. También es posible desarrollar sus propias herramientas para aplicarlas en otros campos. Los más curiosos es que también tendrán una forma muy barata de experimentar, lo que inevitablemente llevará a más innovaciones. En otras palabras, con un computador de cinco dólares se pueden hacer cosas que ni siquiera puedo imaginar.

Apenas el Raspberry Pi Zero se pueda conseguir fácilmente, el hardware dejará de ser una excusa en las políticas para aumentar el conocimiento en las ciencias, matemáticas, ingenierías y tecnologías. Con un producto como este, es obligación de las instituciones instaurar programas y políticas que aprovechen las ventajas que está dando la industria de tecnología para mejorar el conocimiento en los campos mencionados.

El pequeño sistema ha sido todo un éxito. Según Ars Technica, las primeras 20.000 unidades producidas se acabaron en menos de 24 horas y regalaron 10.000 unidades a los suscriptores de ‘The MagPi’, una revista para la comunidad que se armó alrededor de estos útiles sistemas. “Podrían pensar que estaos acostumbrados, pero todavía estamos sorprendidos del interés en los nuevos productos de Raspberry Pi”, le dijo Eben Upton, uno de los fundadores, al sitio de tecnología estadounidense. Upton agregó que están produciendo más en su fábrica de Gales, pero todavía no saben cuando vuelvan a tener inventario. (Internet/La Nación)