Ciencia

El punto Ling Gu: Alivio instantáneo de la ciática

Dentro de la acupuntura, debemos saber que existen diferentes puntos vitales, los cuales, al ser trabajados, nos aportan bienestar y eliminan los dolores o enfermedades.

ESTADOS UNIDOS. El punto Ling Gu, cuya traducción quiere decir “hueso del espíritu”, se puede trabajar a diario para tratar diversos problemas, sobre todo los relacionados con la espalda. Por ello, es el favorito de los que trabajan en una oficina sentados frente al escritorio todo el día.

Este punto de acupuntura fue descubierto por el maestro Tung, un médico de origen chino conocido en su país por los resultados que obtenían sus pacientes gracias a las técnicas empleadas. Lo que lo diferencia del resto es que se utilizan muy pocas agujas para mayores efectos.

Los puntos del maestro Tung se habían mantenido en secreto durante varias generaciones familiares, hasta que él decidió revelarlos a un grupo de estudiantes. De esta manera, todos podemos acceder a sus beneficios.
El punto Ling Gu se localiza en la parte de arriba de la mano, más precisamente entre el primero y el segundo metacarpo, es decir, entre el dedo pulgar y el índice, un poco más arriba de ese sector blando que permite la articulación del dedo que está “solo”. Si colocamos un dedo de la otra mano en este punto, nos daremos cuenta que hay una especie de hueco.

Este punto, al ser trabajado correctamente, alivia rápidamente el dolor en la ciática y en los lumbares. Ese dolor tan horrible que parte de la zona baja de la espalda y se extiende hasta la pierna, y que no permite realizar ningún movimiento con normalidad.

Para que el efecto sea el esperado, la aguja debe ser colocada en el punto Ling Gu contrario. Es decir, que si el dolor baja por la pierna derecha, se debe trabajar en la mano izquierda. En un 75% de los casos, la persona disfruta de un alivio a los pocos minutos.
Este punto también se usa en otros dolores de espalda, así como también dolores de cabeza y de pies, menstruales y parálisis de Bell. Es un punto tan fuerte que no debe ser siquiera rozado cuando una mujer está embarazada, ya que puede inducir el parto. (Internet/ La Nación)