Opinión

EL PRESIDENTE LASSO, FF.AA. Y OTRO ESTADO DE EXCEPCIÓN

Comandante Raúl Hidalgo Zambrano/Guayaquil.

 

El presidente de la República, Guillermo Lasso, dice que es el “Comandante en Jefe de la Fuerzas Armadas (FF.AA.)”, frase militar que fascinó también a otros expresidentes, usada cuando hay problemas, para disuadir a la ciudadanía de que comanda directamente la fuerza militar; la Constitución dice en el Art. 147.- numeral 16. Ejercer la “máxima autoridad de las Fuerzas Armadas” y de la Policía Nacional, designar al alto mando militar y policial. Además, según el numeral 9. Nombra y remueve a los ministros de Estado; el ministerio de Defensa va por su tercer ministro. ¿Quién los evalúa?

El término Comandante se refiere a quien por jerarquía militar le corresponde ejercer el mando sobre los niveles que van desde soldados, marineros o aerotécnicos, (…), comandantes generales del ejército, marina y aviación, hasta el Jefe del Comando Conjunto de las FF.AA.; quienes deben cumplir con la constitución y su Art. 159, de ser obedientes y no deliberantes cumpliendo su misión sujetos al poder civil, siendo responsables de las órdenes que impartan; pero la obediencia no les exime de la responsabilidad; con esta norma el poder civil o político descarga su responsabilidad, e injustamente alguien del eslabón más débil de la cadena de mando termina siendo responsable.

¿Qué es ordenar? Es imponer la voluntad en el cumplimiento de algo, con rigor; se puede caer en abuso del poder. Quien tiene la facultad y legitimidad de ordenar es responsable de los efectos positivos y negativos de su decisión.

¿Qué es disponer? Es acomodar una situación valiéndose de alguien, utilizándolo como el ejecutor de su voluntad, pero no responsabilizándose de los efectos negativos de la disposición. Generalmente lo usan muchos políticos para eludir consecuencias legales.

El presidente, declaró, ayer, “Estado de excepción” en tres provincias y parroquias específicas de Guayaquil y Durán, dispuso que FF.AA., y la Policía Nacional en forma coordinada ejecuten controles perimetrales, operativos especiales e investigación proactiva para imponer la paz y orden, alterada por la delincuencia.

Está bien cualquier acción antidelictiva, pero hay que tener presente que un soldado y su fusil representa la fuerza y poder del Estado, ¿qué pasará si dispara contra individuos armados?, si los poderes ejecutivo, judicial y legislativo (Asamblea) no procesan o adecuan las leyes a la situación real contra el crimen. Recordad que la Corte Constitucional declaró inconstitucional el “uso progresivo de la fuerza militar”. ¿Tendrán derecho al habeas corpus o indulto, igual que los delincuentes que últimamente lograron su libertad?

La historia demuestra que cuando se han usado las FF.AA., para enfrentar la delincuencia, terrorismo o subversión, se han desatado procesos judiciales contra los militares del nivel táctico y operativo acusados de ejecuciones extrajudiciales y violaciones de los derechos humanos, ejemplos: octubre 2019, 30 S y muchos que constan en un informe sesgado de una comisión de los derechos humanos nombrada el 2010 por el expresidente Correa. ¡Los militares no tienen temor combatir a los delincuentes, pero si a las leyes y operadores de justicia que los protegen! ¿Será otro estado de excepción que se disipe?