Opinión

EL   PLAN    FÉNIX

Antonio Aguirre Medina/Guayaquil

antonioxaguirre@gmail.com

 

 

Me atrevo a comentar, con conocimiento de causa, puesto que la vida me enseñó a estar preparado para cualquier eventualidad política.

La primera muy joven desde los 20 años hasta los 23 años, durante el Gobiermo del mejor presidente de la historia del Ecuador de todos los tiempos, el SR. DR. DON JOSÉ MARÍA VELASCO IBARRA, principalmente siempre tuve dependencia del Ministerio de Gobierno, éramos un país pequeño y controlable, el mismo ente también era de Policía, Municipalidades, Oriente Justicia y Culto fue mi Universidad.

La primera y elemental regla de acción que aprendí por seguridad nacional es que nunca debería comentar previamente nada sobre ningún plan de acción, como en este caso es el PLAN FÉNIX, que, utilizando un término actual, nació berreado y manoseado.

En la práctica, como decimos los hípicos, fue carrera de caballos y parada de burros, todo debido al anuncio inoportuno de un futuro plan con buenas intenciones, pero muy mal ejecutadas y aplicadas en el campo de acción.

Tiempo para enmendar, a pesar del corto espacio en el actual periodo presidencial y, más qué todo, si se busca una reelección, SI PUDIERA EXISTIR, dependiendo de la capacidad y la decisión del gobernante, pero sin la participación interna de relacionados con los opositores, que se siguen moviendo dentro del actual Gobierno.

Otro gran error garrafal e imperdonable es la presentación pública en la Asamblea Nacional de todo el plan Fénix que por supuesto involuntariamente o por desconocimiento ya dejó de ser un SECRETO DE ESTADO.

DIOS SALVE AL ECUADOR

Y

DIOS, PATRIA Y LIBERTAD.