Economía

El Plan Asesores Ornamentales contribuye al prosperidad de la industria florícola en Ecuador

Durante más de cuarenta años, Ecuador ha destacado como uno de los principales productores y exportadores de flores a nivel mundial. Con una sólida industria que ha generado más de 120,000 puestos de trabajo, el país se consolida como el tercer mayor exportador global de flores, siendo Estados Unidos su mercado clave, recibiendo casi el 70% de la producción ecuatoriana.

El cultivo de flores en Ecuador se distingue por su alto nivel de tecnificación, siendo el más tecnificado en la industria agrícola del país. Este sector no solo impulsa la economía nacional, sino que también despierta un impacto social significativo, ya que el 80% de las plazas de trabajo están ocupadas por mujeres, muchas de ellas cabezas de familia.

Yesenia Prado, Gerente de Mercadeo de Soluciones para la Agricultura en BASF Ecuador, destaca el compromiso de la empresa con el desarrollo del sector florícola. BASF brinda asesoramiento técnico a más de 250 gerentes en la floricultura ecuatoriana, cubriendo más de 3500 hectáreas en el país. El ‘Plan Asesores Ornamentales’ de BASF busca abordar desafíos como la pérdida de sensibilidad de moléculas y la reducción del uso de agua en los cultivos, implementando mejoras tecnológicas que garantizan la calidad y cantidad de las flores de exportación, así como la estabilidad del empleo en el sector.

Recientemente, BASF lanzó al mercado una nueva herramienta para el control de Botrytis, una enfermedad común en los cultivos de flores, que utiliza moléculas innovadoras para mejorar su manejo y control de resistencia.

Además, la colaboración estratégica entre BASF y EUROFERT, un actor clave en la distribución de nutrición y fitosanitarios en Ecuador, busca brindar un servicio más personalizado a los clientes, contribuyendo al crecimiento del sector florícola.

En resumen, la industria florícola ecuatoriana no solo enfrenta desafíos técnicos y estratégicos, sino que también destaca por su notable impacto social y económico, especialmente en la inclusión laboral de mujeres, muchas de ellas líderes de familia. Su contribución al desarrollo sostenible de las regiones florícolas refuerza su importancia en la generación de empleo y el fortalecimiento de las comunidades donde operan.

Para más información sobre la División de Soluciones para la Agricultura de BASF, visite www.agriculture.basf.com.

Fuente:  EL PRODUCTOR