Economía

El paro deja en economía de subsistencia a las empresas del país

Los planes de nuevas inversiones o contrataciones quedan de lado. Las pérdidas por los bloqueos violentos demorarán meses en recuperarse.

Una protesta que enarbola la lucha por mejores condiciones de vida y más empleo, que incluso es una de las demandas de la Conaie dentro de su pliego de peticiones al Gobierno, ya está provocando el efecto contrario.

En otras palabras, en más de dos semanas de paralizaciones y bloqueos, las pérdidas se acumulan tanto en ingresos como en puestos de trabajo. Esas pérdidas no se recuperarán de inmediato, sino que representarán meses de esfuerzo.

Mónica Ortiz, economista y emprendedora, explicó que las pérdidas globales ya son mayores que en octubre de 2019.

“Las empresas de todo tipo, desde las más grandes hasta las más pequeñas, ya han entrado en una fase de economía de subsistencia. Es decir, todos buscan minimizar los daños, aplazar pagos, recortar personal o descartar planes de inversión y contrataciones. Esto es un retroceso terrible. En algunos sectores representa volver a la casilla de salida donde les dejó la pandemia”, puntualizó.

En promedio, cada puesto de trabajo nuevo en la economía ecuatoriana requiere una inversión de $15.000. Eso quiere decir que, si las pérdidas ya superan los $800 millones, se ha botado por la borda el potencial de darle oportunidades laborales a más de 53.000 personas en el corto y el mediano plazo.

A eso se deben sumar todos los despidos que ya se registran en varios sectores de la economía. Por eso, los gremios empresariales de más de una veintena de sectores hicieron un llamado angustioso, durante el pasado 28 de junio de 2022, para que se abran las vías y los manifestantes dejen producir.

Los más afectados
Stalin Nolivos, emprendedor agrícola, explicó que empezó hace poco a comercializar maíz y cacao. “Vivo al diario, como la mayoría en el agro. Tengo dos personas que trabajan conmigo, no tengo para pagarles el sueldo y no sé qué voy a hacer. Luego los trabajadores creen que el empleador es explotador y no paga. No saben lo que pasamos”, recalcó.

Por su parte, Santiago Nicolalde, emprendedor turístico, afirmó que el paro de más de dos semanas ha sido lapidario para el sector. “Hay hoteles pequeños (como el mío) que vivimos casi exclusivamente del turista extranjero. Eventos como este dejan la imagen del país por los suelos y recuperarla toma un montón de tiempo. En pocas, no tendremos clientes en más o menos cuatro meses”, contó.

Paola Ati, pequeña comerciante, comentó que tiene un negocio de venta de pañales, pero ha tenido que cerrar varios días por temor a los saqueos. “Quien me ayuda a pagar el arriendo, sueldo y proveedores. Yo no vivo del Gobierno, yo trabajo 24/7 para poder vivir y encima mi proveedor está en Quito. Una semana tengo sin producto, quien me ampara”, puntualizó

Asimismo, Rosanna Castro Arroyo aseveró que los productores no han podido sacar la leche, no han podido venderla. “No hay dinero para la comida de las vacas, terneros, caballos, gallinas, chanchos. Hay más pasivo (deudas) que activo (bienes). No hay circulante”, dijo.

Desde el gremio de Proteína animal se ha explicado que los bloqueos han desatado un efecto en cadena en el que las industrias producen menos y los proveedores del campo se quedan sin vender y hasta deben botar alimentos.

El resultado de todo este escenario es que se perdió todo lo ganado con la reactivación de 2021. Además, se prevé que en los próximos meses se generará escasez de ciertas carnes y proteínas; lo que en última instancia provocará más inflación.

Incluso, la industria farmacéutica ha sido fuertemente afectada. Victoria Hidalgo, empresaria en el sector, explicó que las pérdidas en 2019 fueron de $40 millones, pero si se alarga más el actual paro, el daño podría superar los $70 millones.

“Esto ha evitado la inversión y por ende el crecimiento del empleo. Se debe apoyar al campesino, pero eso no implica perjudicar al resto. Me duele mi país”, concluyó (JS)

El empleo no se puede asegurar por decreto
Dentro de los pedidos del movimiento indígena están que el Gobierno actual asegura “trabajo digno” para todos los ecuatorianos. Sin embargo, para que mejoren los niveles de empleo adecuado en la economía, se debe aumentar la producción, el número de empresas y las inversiones.

Esos tres factores son precisamente los más golpeados por el paro. Por eso, según Mónica Ortiz, economista y emprendedora, los bloqueos y las marchas violentas están logrando todo lo contrario de su intención.

“No se puede decretar empleo, sino que, por ejemplo, se lo puede facilitar por leyes que eliminen trabas a los negocios y las inversiones. Sin embargo, desde sectores afines al movimiento indígena como Pachakutik se han boicoteado todo tipo de reformas en la Asamblea. Y ahora se ahuyentan visitantes e inversionistas con medidas de hecho”, puntualizó.

Asimismo, otra forma de crear más oportunidades es abrir nuevos mercados de exportación, debido a que el mercado local es pequeño y de bajos ingresos.

 

 

Diario La Hora