Opinión

EL PAPA PERONISTA.

Antonio Aguirre Medina/Guayaquil

antonioxaguirre@gmail.com

Con todas las disculpas del caso por considerarme católico practicante por convicción y educación, hubiera preferido no hacer ningún tipo de comentario sobre las declaraciones del jefe de la Iglesia Católica, quién cada vez que encuentra alguna oportunidad hace exégesis inoportunas siempre a favor de la tendencia a la que admira.

Esta vez convertido en ministro de Trabajo del Planeta defiende un salario universal y la reducción de la jornada laboral, está bien que haga la propuesta en El Vaticano, del que sí es su jefe de Estado.

No todos los países son iguales y sus economías, por lo general, son diferentes por varias  circunstancias de la vida, los peores sistemas de explotación son practicados por los países dirigidos por los Comunistas, Socialistas o Progresistas a los que el Santo Padre tanto admira, más efectivo sería que les pida a los dirigentes la devolución de todo lo robado para que sea invertido en beneficios comunales en las zonas más deprimidas y paupérrimas del planeta como: Venezuela, Cuba, Nicaragua y más temprano que tarde en su Argentina Peronista.

No está por demás recordarle que, respecto a las jornadas de trabajo, las más largas y menos remuneradas se realizan en los países de la tendencia ponderada por su Santidad.

Estas recomendaciones las hizo mediante un mensaje en el IV Encuentro Mundial de Movimientos Populares, que es fácil deducir a que tendencia pertenecen.